Alcaraz alcanza con 20 años lo que varias leyendas no lograron en su vida: "Creo que mis rivales sienten impotencia"
El español se clasifica a los cuartos de final de Australia y suma ya siete presencias en la ronda de los ocho mejores de los Grand Slam.

Melbourne.- Que Carlos Alcaraz está quemando etapas a una velocidad vertiginosa no es nada nuevo, pero de vez en cuando conviene poner algunos datos en contexto para valorar lo que está haciendo el murciano en el tenis mundial. Porque si decimos que ha accedido a los cuartos de final de un Grand Slam por séptima vez, seguramente la reacción sea fría y distante, pero si escarbamos un poco en esa estadística nos daremos cuenta de que es algo complicadísimo.
Y no estamos hablando de hacerlo con 20 años, sino simplemente de hacerlo, de estar siete veces en los cuartos de un Grand Slam. La historia de muestra que no está al alcance de muchos...
Con su victoria de este lunes por 6-4, 6-4 y 6-0 sobre el serbio Miomir Kecmanovic en la Rod Laver Arena, Carlitos se ha asegurado un lugar en la ronda de cuartos de final del Open de Australia. Campeón del US Open y de Wimbledon y semifinalista de Roland Garros, el único grande en el que se le resistía la ronda de los ocho mejores era el australiano. Ahora sí ha completado el póker.
[Alcaraz - Zverev, en directo: resultado del partido del Open de Australia]
Pero el dato clave en la jornada de este lunes son esos siete cuartos de Grand Slam, una estadística que sólo habían alcanzado hasta ahora seis tenistas españoles más a lo largo de toda la Era Open: Rafael Nadal, David Ferrer, Juan Carlos Ferrero, Manuel Orantes, Carlos Moyà y Tommy Robredo. Si ampliamos al tenis femenino, habría que incluir a Arantxa Sánchez-Vicario, Conchita Martínez, Garbiñe Muguruza y Carla Suárez.
Tenistas españoles con más cuartos en Grand Slam
- Rafael Nadal 47
- Arantxa Sánchez-Vicario 35
- Conchita Martínez 23
- David Ferrer 17
- Juan Carlos Ferrero 9
- Manuel Orantes 8
- Carlos Moyà 8
- Tommy Robredo 7
- Garbiñe Muguruza 7
- Carla Suárez 7
- Carlos Alcaraz 7
Otros históricos no están ni en la lista: hablamos de campeones de Grand Slam como Andrés Gimeno, Sergi Bruguera o Albert Costa y de top ten como Álex Corretja, Fernando Verdasco, Roberto Bautista o Pablo Carreño. Todos estos nombres no llegaron a disputar siete cuartos de final de Grand Slam en sus respectivas carreras, un número que Alcaraz ya ha alcanzado con apenas 20 años.
Atrapados ya Robredo, Muguruza y Carla Suárez, Alcaraz podría cazar este mismo año en la lista a los dos únicos españoles que, junto a Nadal, habían ocupado el primer puesto del ranking ATP antes de su irrupción en los últimos años. Moyà, número uno en 1998, disputó ocho cuartos de final, dos en Australia, cuatro en Roland Garros y otros dos en el US Open; Ferrero, líder del ranking en 2003, disputó los cuartos de todos los grandes, dos en Australia, cuatro en Roland Garros, dos en Wimbledon y uno en el US Open.
Alcaraz acumula de momento uno en Australia, dos en Roland Garros, uno en Wimbledon y tres en el US Open, un dato que avisa de lo completo que es como jugador, capaz de adaptarse y triunfar en todas las superficies del circuito. Ya lo decía el mismísimo John McEnroe en Relevo antes de que comenzara el Open de Australia: "Ahora mismo, el tenis se encuentra en un momento de búsqueda por hallar la mezcla perfecta entre todas las eras y estilos de juego. Y creo que Alcaraz es un poco eso, el mix perfecto entre todo lo que hemos visto hasta ahora".
De la perfección a la impotencia
El murciano, de momento, sigue a lo suyo: avasallando rivales en la pista. Este lunes ante Miomir Kecmanovic, Alcaraz sacó a pasear su martillo, jugando un tenis casi perfecto durante muchos momentos. Su rival, de hecho, cometió apenas dos errores no forzados en el primer set, pero ni por esas pudo hacerle partido.
"Cuando estoy jugando tan bien, yo creo que mis rivales sienten impotencia, creo que pueden sentir o pueden llegar a sentir impotencia de estar jugando bien y no tener el resultado que quieren", analizaba el murciano casi a la medianoche del martes en Melbourne.
"Es algo que nosotros buscamos, el meterle esa intensidad y ese buen juego para que ellos en un momento del partido puedan llegar a bajar los brazos o bajar la intensidad. Le intentamos meter ese miedo tanto al rival de enfrente como a los que estén viendo el partido fuera, eso puede pesar". Un mensaje con varios destinatarios: Alexander Zverev y el resto de seis rivales que quedan con vida en Australia.