TENIS

Rafa Nadal y las "numerosas ocasiones" en que pensó en la retirada: "No podía entrenar y ya no me divertía"

El tenista manacorí habla sobre sus sensaciones en Roland Garros, sus expectativas de futuro y lo que puede marcar su adiós a las pistas.

Rafa Nadal se despide de la Philippe Chatrier tras perder ante Zverev./AFP
Rafa Nadal se despide de la Philippe Chatrier tras perder ante Zverev. AFP
Guillermo García

Guillermo García

Son días de cierta tranquilidad para Rafa Nadal. El manacorí anunció el pasado 13 de junio su renuncia a Wimbledon para centrarse en preparar a conciencia los Juegos Olímpicos que se disputarán en la pista más icónica para el balear: la Philippe Chatrier parisina. Algo que ya había dejado caer tras su eliminación en Roland Garros y que ahora no ha hecho sino confirmar lo que era un secreto a voces

Mientras llega la cita olímpica, el ganador de 22 Grand Slams sigue con su preparación, escuchando a su cuerpo y recuperando sensaciones competitivas para demostrarse a sí mismo que puede seguir 'peleando' con cualquiera en una pista de tenis. Algo que no siempre fue así y que le llevó a pensar en la retirada, como ha confesado en una entrevista concedida a L'Equipe durante la inauguración de un hotel en Tossa de Mar.

Nadal es sincero y no esconde que la idea de la retirada se le pasó por la cabeza durante ese 2023 en el que tuvo que lidiar con un físico que parecía decir basta: "Si claro. En numerosas ocasiones. Tenía problemas recurrentes, no podía entrenar y ya no me divertía. Cuando no lo disfrutas, cuando estás demasiado limitado físicamente, pierde todo su significado. Absolutamente todo. Y más cuando tienes casi 38 años, cuando tienes una familia y después de la carrera que he tenido. Pero siempre tuve gente a mi lado que me ayudó, ya fuera mi familia o mi equipo. Y siempre supe cómo mantenerme tranquilo en mi cabeza".

Unas declaraciones que reafirman las que dijo su entrenador Carlos Moyá hace unas semanas en el mismo rotativo francés. "Sí, lo dijo muchas veces... En los entrenamientos, cuando le volvían los dolores, cuando no pudo jugar en Indian Wells, cuando no pudo ir a Montecarlo... Por eso también vamos a Barcelona, pese a que sabemos que no está preparado. Queríamos que se viera simplemente en el circuito para tener la esperanza de ir a Roland Garros. Pero hubo muchos momentos en los que dijo 'No puedo más'", señaló el exnúmero uno y campeón de Roland Garros en 1998.

Sin embargo Rafa luchó contra su cuerpo y, sobre todo, contra su cabeza y se demostró a sí mismo que todavía puede jugar. Cogió la raqueta y volvió a la pista central de París… con la mala suerte de enfrentarse a Alexander Zverev en la primera ronda de Roland Garros. "El sorteo fue malo. No sabía cómo iba a ser. Llegué con dudas porque en Roma fue un desastre. Sabía que iba a ser diferente porque estaba mucho mejor preparado, pero todo me salió mal: el sorteo, las condiciones de juego en el interior… Zverev es un gran jugador, llegó hasta la final . Habría necesitado un Zverev que fuera un poco menos bueno y por mi parte no aproveché las oportunidades que tuve para cambiar la situación".

"Quiero darme la oportunidad de ver si mi físico se mantiene en este nivel o si esto es solo un momento pasajero"

Rafa Nadal

Las sensaciones que tuvo durante Roland Garros y las que venía acumulando en los torneos anteriores han hecho que Rafa se replantee su retirada y tras ir dando pistas sobre que este podía ser su último año, ahora ya no se pone fecha. "Nunca he tomado una decisión apresurada y esta vez tampoco será así. Mis sentimientos durante las últimas semanas me han hecho querer explorar un poco más, para ver qué puede pasar. Siento que estoy recuperando el placer de jugar, de divertirme. Quiero darme la oportunidad de ver si mi físico se mantiene en este nivel o si esto es solo un momento pasajero y empieza a ir mal nuevamente. Me estoy dando tiempo para ver cómo me voy a sentir después de los Juegos Olímpicos y luego veremos qué pasa, qué decisiones tomo. Cuando tenga que tomar una decisión, la tomaré sin problema. Siempre dije que pensé que este sería mi último año, pero no puedo estar seguro porque al final del día no sabes qué va a pasar en el futuro".

La cita olímpica es la gran marca en rojo en el calendario del manacorí. Una cita en la que formará pareja con Carlos Alcaraz, algo que ni él mismo esperaba. "Realmente no sabíamos si iba a competir en unos Juegos Olímpicos, ni cómo iba a llegar allí. Entonces David Ferrer me dijo: 'Si te sientes bien, a Carlos le gustaría jugar dobles contigo. ¿Te animarías?' ¡Por supuesto quedé encantado!".

Rafa Nadal golpea la bola durante el partido ante Zverev. AFP
Rafa Nadal golpea la bola durante el partido ante Zverev. AFP

Una pareja que tendrá que amoldarse a jugar juntos. Algo que por ranking, historial y calidad no parecería tan complicado. Pero no es lo mismo jugar un dobles que hacerlo de forma individual. "Es cierto que hace mucho que no juego dobles. Lo ideal hubiera sido jugar un torneo antes, pero no es posible. Si Carlos está disponible y yo estoy bien físicamente, creo que sería interesante entrenar juntos la semana previa al torneo olímpico. Los Juegos Olímpicos son un asunto de equipo. Los dobles son casi tan importantes como los individuales. Esta es la oportunidad de intentar ganar una medalla".

La gloria olímpica sería la mayor recompensa a un año de calvario entre lesiones y recuperación que llegaron a mellar el ánimo de un Rafa Nadal que ahora recuerda esos meses con la serenidad que da el tiempo. "Estos dos últimos años han sido difíciles, pasé por muchos momentos complicados, sobre todo con mi operación mayor de cadera y mis problemas de abdominales. Sin olvidar esta lesión en Australia . Me entristeció. Y todo tardó un poco más. Durante mucho tiempo no me sentí preparado para entrenar y jugar como me hubiera gustado, pero últimamente ha habido una evolución positiva" que ahora le llevado a Roland Garros y a pensar en una posible medalla en París.