ROLAND GARROS

Alcaraz mete miedo y mira hacia Nadal, Federer y Djokovic: "No importa lo que haya conseguido a esta edad"

Con camisa, chaqueta y ojos de haber dormido pocas horas tras su título de Roland Garros, Alcaraz reconoce que ha llorado en los últimos meses de tristeza.

Carlos Alcaraz posa con la Copa de los Mosqueteros en el estadio Philippe Chatrier de Roland Garros. /EFE
Carlos Alcaraz posa con la Copa de los Mosqueteros en el estadio Philippe Chatrier de Roland Garros. EFE
Nacho Encabo

Nacho Encabo

París.-La noche fue larga. En un céntrico restaurante de París, Carlos Alcaraz y su equipo celebraron como se merecía el título de Roland Garros. Después de dos meses muy duros a nivel mental y físico por una lesión en el antebrazo, el murciano descargó toda esa tensión acumulada una vez venció a Alexander Zverev en la final del Grand Slam parisino.

«No me importa lo conseguido a esta edad»N. ENCABO / RELEVO

"Fuimos a cenar y, obviamente, hice todo lo que no he estado haciendo durante el torneo. Comí lo que no estaba comiendo. Yo que estoy un poco así con el tema del gluten y demás, pues ayer levanté el pie al acelerador y me dejé llevar un poco. Y también había que brindar con un poco de champán, que también era la ocasión", admite Alcaraz a última hora de la mañana del lunes, enfundado en una camisa blanca y una chaqueta negra de Louis Vuitton y con los parpados algo más caídos de lo normal.

El número dos del ranking mundial se quería haber hecho las fotos protocolarias del día después con la Torre Eiffel de fondo -se va a tatuar el monumento en el tobillo izquierdo-, pero el dispositivo de seguridad de los Juegos Olímpicos de París ya está en marcha y no ha sido posible. Por eso, Alcaraz ha vuelto al lugar de los hechos, a la Philippe Chatrier, a fotografiarse con la Copa de los Mosqueteros. Y después se ha sentado con la prensa española desplazada a París para hablar de las lágrimas del pasado, de la alegría del presente y de los sueños del futuro.

Tú has visto mucho tenis, y has visto a Rafa, a Roger, a Nole. La estadística dice que eres el primer tenista que gana en tres grandes en tres superficies... Viéndoles a ellos y viéndote a ti, ¿Eres mejor que ellos con 21 años?

No me acuerdo. He visto vídeos, pero al final con unos highlights no puedo compararme con ellos cuando tenían mi edad. Y al final, como siempre he dicho, no importa lo que haya conseguido a esta edad. Quiero seguir mi carrera, quiero seguir creciendo y llegar a donde están Djokovic, Rafa, Federer... Los buenos y los cracks han seguido su carrera mejorando y mejorando hasta llegar a los 37 o 38 en su mejor momento todavía.

¿Tú te ves con 38?

¿Por qué no?

El año pasado tuviste un bache después de Wimbledon, ¿cómo crees que tienes que gestionar ahora esto para seguir, ahora que vienen Wimbledon y los Juegos?

Yo creo que hay que disfrutar este tipo de momentos. Después de todo el trabajo, todo el sufrimiento para ganar este tipo de trofeos, luego lo tienes que compaginar también con el disfrute un poco. Yo todavía me estoy conociendo a mí mismo lo que necesito, lo que no necesito, cómo hacerlo, cómo no hacerlo. Y yo creo que me voy dando cuenta de que hay que compaginar el trabajar, el sufrir, pero luego también con esos días de descanso, con esa libertad de hacer lo que te gusta, de sentirte no tenista y sentirte como un chaval o una persona normal. Y yo creo que eso también te ayuda un poco a aislarte y a despejarte la mente para luego volver a la pista a tu 100%. Y yo creo que después de estos momentos de ganar torneos, hay que saber disfrutarlos con tu gente y aprovecharlos.

"Yo no lloro mucho y con el tema de la lesión sí que he llorado un par de veces cuando tuve que perderme ciertos torneos que me hacían mucha ilusión"

Carlos Alcaraz Campeón de Roland Garros

¿Con qué tres imágenes te quedas del domingo?

Me viene una preparándome antes del partido, una hora antes, cuando tengo los vendajes, estamos todos en la sala de fisio y comentando un poco, también haciendo bromas... La tensión se podía acortar con una tijera. Luego, cuando subí a celebrarlo al box, a dar el abrazo a toda mi gente. Y luego, después con todos cenando y celebrando la victoria. Yo soy muy de vivir los momentos con mi gente. Entonces, esos momentos de todos juntos, previos, justo después, y ya un poquito más calmados todos, con toda mi gente, es con lo que más me quedo.

¿Qué crees que es lo que te puede separar de su sueño de estar algún día en el debate de ser el mejor de todos los tiempos?

Yo creo que es la cabeza. Al final, aguantar durante 16 o 17 años en lo más arriba del ranking y de tu nivel, peleando por grandes títulos año tras año, lidiando con la presión, lidiando con las lesiones, lidiando con todo, para mí eso es algo fuera de lo normal. El tener esa continuidad año tras año es algo que pocos logran. Así que yo creo que es la fortaleza mental y la cabeza lo que el día de mañana decidirá si a lo mejor estoy en el debate del GOAT.

¿Hasta qué punto has sentido angustia estos últimos meses por la lesión del brazo?

Después de venir de Madrid, que sí que jugué cuatro partidos y ya me lo noté, y eso que eran partido al mejor de tres sets, te provoca un poco de incertidumbre de a ver cómo va a reaccionar mi brazo a un Grand Slam, al mejor de cinco. Fue un poco complicado, pero conforme iban pasando las rondas, pues me iba sintiendo bien, sin ningún dolor. Y ya el día de semifinales fue cuando ya no tenía que cohibirme en pegar la derecha a un 80 o un 90%. Ahí ya fue cuando dije 'Bueno, si me rompo o si me duele, que sea aquí'. Pero no era hora de tener miedo, sino de confiar en el trabajo que había hecho y ya olvidarme plenamente de todo.

¿Hasta qué punto te dolía mentalmente ir descartando los torneos?

Mentalmente fue una angustia. Al final el antebrazo, el brazo derecho, lo usas para todo. Yo que imprimo mucha velocidad, mucha fuerza en cada golpeo, pues el antebrazo sufre mucho. Es una zona en la que me preocupaba mucho el pensar que a lo mejor no me iba a recuperar al 100%. En Madrid me molestó en el cuarto partido, no pude ir a Roma, hicimos pruebas, hicimos todas las cosas que teníamos que hacer para llegar aquí lo mejor posible, pero mi cabeza seguía pensando a ver qué iba a pasar porque al final yo con el brazo derecho es el brazo con lo que utilizo todo.

En tu escala de prioridades, ¿te hace más ilusión Wimbledon o los Juegos?

Es complicado, pero al final yo creo que los Juegos cada cuatro años es un torneo especial donde no juegas por ti solo, sino que juegas por un país, representado a todos los españoles. Yo creo que este año elegiría un oro olímpico.

Aunque hayas ganado ya tres grandes, ¿no te parece todo un poco surrealista todavía?

Lo seguimos viviendo con la máxima ilusión. Yo también veo vídeos que salen cuando yo era pequeño aquí en París debajo de la Torre Eiffel, viendo Roland Garros. Estar levantando la copa años después, pues son momentos bonitos y yo lo vivo con especial ilusión. Estoy viviendo el sueño de estar levantando títulos como este, y en especial Roland Garros, que para mí es superespecial. Era el torneo que veía desde que era pequeño, tenía muchas ganas de que ocurriese para poder ponerme delante de la tele y ver todos los partidos. Aunque sea el tercero o aunque sea el décimo, lo seguiré viviendo como si fuera el primero.

Tu vida ahora mismo es como un cuento mágico, ¿hay algo malo en tu vida?

No es un camino de rosas ni el tema profesional, ni el tema personal. Tienes que lidiar con cositas que van pasando. De momento yo me considero una persona muy feliz, tanto en la vida deportiva, que todo está muy bien, como en la vida personal. Tampoco tenemos grandes preocupaciones fuera de lo que es el tenis, entonces yo creo que eso ayuda también a vivir cómodamente y tranquilo. Estoy muy contento y muy feliz, sobre todo también de tener la gente a la que tengo alrededor y poder vivir este momento con ellos.

¿Eres más de llorar cuando tenías la lesión o de llorar de felicidad?

Yo soy más de llorar por frustración que de felicidad. La verdad es que yo no lloro mucho y con el tema de la lesión, sí que he llorado un par de veces cuando tuve que perderme ciertos torneos que me hacían mucha ilusión. Soy más de llorar por eso que de llorar de alegría.

Ayer hablabas de que habías aprobado la asignatura del tema mental. ¿Está ya totalmente aprobado?

El año pasado suspendí clarísimamente esa asignatura, pero vinimos con los deberes hechos este año y lo pudimos hacer mucho mejor. Como he dicho, yo creo que he aprobado una asignatura que tenía pendiente, pero matrícula de honor. Es un trabajo que tengo que seguir mejorando, creciendo y conforme vayan pasando los años pues me sentiré aún mejor. Pero después de este torneo puedo decir que he hecho un muy buen trabajo este último año.