El mundo se frota los ojos con Alcaraz: "Va a cambiar el deporte, ni Federer ni Nadal ni Djokovic tenían su luz"
El español deja a todos con la boca abierta con unos registros fuera de lo común. Ha ganado ocho de las nueve grandes finales que ha disputado.

París.-Después de la batalla de cuatro horas ante Jannik Sinner en las semifinales, Carlos Alcaraz está tumbado boca abajo en una camilla. Con el torso desnudo, su fisio, Juanjo Moreno, le está dando una auténtica paliza, especialmente en ese muslo izquierdo que ha terminado algo sobrecargado y que le seguirá dando la lata en la final con Zverev. Juanjo le pide que desconecte, que deje la mente en blanco, pero, de repente, el fisio se sorprende porque empieza a escuchar unos gritos que salen del móvil de Carlitos.
"¿Pero es que no puedes desconectar un rato?", le pregunta Juanjo sonriendo. Recién clasificado a la final de Roland Garros, Alcaraz no quiere perder el tiempo: está viendo la segunda semifinal entre Alexander Zverev y Casper Ruud, el partido del que saldrá su rival. Está analizando lo que le viene.
Un rato más tarde, en la cena del equipo, Carlitos ya está más relajado. Se le han pasado la tensión y los nervios del partido y un miembro de su equipo le hace un ligero reproche. "No te has reído hasta el quinto set. No te has reído ni una sola vez... Cuando las cosas van mal es cuando hay que hacerlo. Cuando estamos tristes, todos esperamos a que haya un momento feliz para celebrarlo. Pero también puedes provocarlo. Si te ríes, eso te va a provocar estar más feliz", le dice esa voz, consciente de que esa sonrisa es fundamental para desbloquear la mejor versión de Alcaraz.
Dicho y hecho. En la final ante Zverev, el murciano sonríe desde el minuto uno. También en los momentos de tensión, como cuando recibe cinco juegos de golpe en el tercer set, que lo pierde tras estar 5-2 arriba. Al cuarto parcial no entra cabizbajo. Remonta. Celebra. Y es esa sonrisa lo que hace que el planeta tenis esté frotándose los ojos desde la tarde del domingo. "Una estrella en la tierra", titula en primera plana este lunes L'Équipe.
La une du journal L'Équipe de ce lundi 10 juin pic.twitter.com/0DI0pDRkDo
— L'ÉQUIPE (@lequipe) June 9, 2024
Nadie puede creerse del todo lo que está sucediendo: que justo cuando se está acabando la mejor era de la historia del tenis esté emergiendo un chaval que con 21 años ha ganado ya tres Grand Slam -y en tres superficies diferentes- y que tiene tenis para hacer lo que le dé la gana. El tiempo y las lesiones dirán dónde está su techo, pero ahora mismo es un ejercicio vacío el ponerse a elucubrar cuándo y dónde parará.
"Ahora mismo en el tenis necesitamos a Carlos Alcaraz más que a nada. Para que el tenis siga siendo relevante, Alcaraz necesita seguir ganando. Cambiará nuestro deporte y la forma en la que la gente ve el tenis", analiza Mats Wilander, exnúmero uno, triple campeón de Roland Garros y ahora comentarista en Eurosport.
"Es un tipo único que necesitamos alrededor de este deporte durante mucho tiempo. Tenemos que amar lo que nos trae a la pista. La afición que va con él siempre. Es increíble. Por favor, mantente sano"
"Carlos es un soplo de aire fresco. Sonríe y es humilde. Esto es genial para el tenis profesional. Será difícil alcanzar a Carlos ahora que puede ganar incluso cuando no está jugando a su mejor nivel contra los mejores jugadores del mundo", añade. "Está encontrando formas de ganar cuando no está jugando genial. Este partido, para mí, significa que ganará ocho o nueve Grand Slam, seguro. Podría ser incluso el próximo Novak Djokovic".
«Más allá del tenis, lo mejor es su sonrisa»
En una opinión similar se mueve José Luis Clerc, uno de los mejores tenistas argentinos de siempre. Doble semifinalista en Roland Garros, el extenista se acercó en la mañana del domingo al calentamiento de Alcaraz en la pista 3 porque está prendado del tenis y del aura de Carlitos.
"Con la salida de Roger Federer y con casi la salida de Rafael Nadal y de Novak Djokovic, la aparición de Alcaraz es lo mejor que le pudo haber pasado al tenis. La verdad es que la llegada de Carlos le ha dado ese condimento, esa alegría que le estaba faltando al tenis. El futuro está asegurado", responde a Relevo Batata Clerc, que llegó a ser el número cuatro de la ATP en 1981.
"Yo estoy asombrado con la velocidad de sus piernas y la velocidad que tiene de pelota. Es un jugador que se adapta a todas las superficies. Y lo más lindo de él, ¿sabés lo que es?", pregunta Clerc. "Más allá del tenis y la potencia, es su sonrisa", se responde el mismo tras un segundo de pausa. "Tiene una luz propia tremenda este chico. Tiene imán, tiene carisma. Tiene una luz propia única. Ni Federer, ni Nadal, ni Djokovic la tenían. Carlos es único".
McEnroe: «Por favor, Carlos, mantente sano»
"Lo mejor de todo es su sonrisa", continúa John McEnroe, que siempre se ha declarado el fan número uno del tenista de El Palmar. "Él trae esa felicidad a la pista a la hora de competir que es tan difícil de hacer, disfrutar cuando estás en pleno estrés al mismo tiempo. Mira a Sinner, ¿parece que está disfrutando cada momento? No. Pero mira a Alcaraz, es un tipo único que necesitamos alrededor de este deporte durante mucho tiempo. Tenemos que amar lo que nos trae a la pista. En mejor que el Big Three a su edad. La afición que va con él siempre. Es increíble. Por favor, mantente sano".
Esa petición de McEnroe no es en vano, porque si algo puede privar a Alcaraz de llegar a cotas mucho más altas es su físico. La cabeza, aunque todavía tiene que madurar más, está perfectamente amueblada y no parece que vaya a haber grietas por ahí. Por eso todo apunta que el físico será su gran enemigo. Si su cuerpo le respeta, quién sabe dónde puede llegar. McEnroe, de momento, alucina con todo lo que ha conseguido hasta ahora, que no es poco: tres grandes y cinco Masters 1000, o lo que es lo mismo, ocho grandes títulos en nueve finales.
"Tengo que decir esto, que quede grabado, y ya lo he dicho antes: Carlos Alcaraz es mi jugador favorito de ver. Es el jugador joven con más talento que jamás he visto a su edad. Es difícil de imaginar que pueda seguir mejorando porque ya es muy bueno en todo. Para mí es mejor que Federer, Nadal y Djokovic a los 21 años". Palabra de Big Mac.