ROLAND GARROS

Carlos Alcaraz escapa de un enredo y gana pese a un festival de errores

El español resuelve un complicado duelo ante el desconocido de Jong, al que vence por 6-3, 6-4, 2-6 y 6-2 pese a cometer 47 errores no forzados.

Carlos Alcaraz, durante la segunda ronda de Roland Garros ante De Jong. /REUTERS
Carlos Alcaraz, durante la segunda ronda de Roland Garros ante De Jong. REUTERS
Nacho Encabo

Nacho Encabo

París.- Quedan más de tres horas para que comience el partido entre Carlos Alcaraz y Jesper de Jong y la imagen llama la atención de los pocos presentes. El español y el neerlandés entran juntos en la pista central de Roland Garros y calientan a un par de metros. Los dos quieren ejercitarse por última vez en la Chatrier, así que la organización no tiene más remedio que "partir" la pista. La mitad para Alcaraz, que intercambia bolas con un sparring francés; la otra mitad para De Jong, que pelotea con Frances Tiafoe.

"Tú ganaste en 2003 y tu chico va a ganar en 2024", le dice Tiafoe a Juan Carlos Ferrero, el entrenador del murciano. Tiene una voz grave el estadounidense, que retumba más si cabe con el techo de la Chatrier cerrado. Llueve en París y Alcaraz anda un poco despistado. "¿Y restar, qué? ¿Te vas sin restar?", le recuerda Juanki a su pupilo. "Ah, joder, se me olvidaba", responde el jugador, que vuelve de la silla para devolver unos saques y concluir el calentamiento. El despiste va a continuar después, en el partido, aunque Alcaraz termina escapando de un buen enredo (6-2, 6-4, 2-6 y 6-2 en tres horas y nueve minutos).

"No tengo grandes músculos ni soy el más alto, pero lucho. Me tienes que ganar, no regalo las cosas", dice el desconocido neerlandés en la previa. De Jong, 176 del ranking mundial con 23 años, sólo se ha enfrentado una vez a un top 20 en su carrera y perdió 6-2, 6-2 y 6-2. Fue con Jannik Sinner en Australia de este año.

Ante Alcaraz, cumple esa promesa. No es musculoso ni es alto, pero lucha como un condenado. Es valiente, hace dejadas, sube a la red, se sube encima de la bola e intenta castigar a un Alcaraz al que todavía le falta un puntito. Algo normal viniendo de dónde viene: una lesión en el brazo le apartó de Montecarlo, Barcelona y Roma y llegó a París con apenas cuatro partidos en las piernas en toda la gira de tierra. En el calentamiento previo, de hecho, su fisio Juanjo Moreno le toca y le trata el brazo.

El sufrimiento de Alcaraz

Desde el minuto uno se vio que iba a ser un partido incomodísimo para el murciano. De Jong arrancó con un desparpajo indigno del que se mide a uno de los favoritos en la central de un Grand Slam. Y Alcaraz no encontró en ningún momento su tenis.

Consiguió zafar los dos primeros sets, pero en el tercero se vio totalmente a merced del neerlandés. De Jong metía todo y Alcaraz ayudaba con un festival de errores: acabó el encuentro con un total de 47 errores no forzados (por 35 winners).

"Vamos, positivo, positivo, sigue", le gritaba Ferrero en el inicio de ese tercer set. Pero Alcaraz estaba totalmente descentrado, fallando bolas que nunca falla, algunas inexplicables. El único consuelo que le quedaba en ese momento es que De Jong pidió la asistencia del médico por problemas en el muslo. Estaba al límite el neerlandés, que en la primera ronda se machacó también durante cinco sets y cuatro horas en pista.

Al final, De Jong acabó pagando ese esfuerzo y su tenis se fue consumiendo tras varios breaks y contrabreaks en los primeros juegos del cuarto set. Una bola de De Jong que se quedó en la red puso fin al partido. Respira Alcaraz tras un buen susto.

El número tres del ranking mundial, semifinalista en París hace un año, tendrá este jueves jornada de descanso y el viernes chocará con el estadounidense Sebastian Korda o con el surocoreano Soonwoo Kwon, cuyo partido fue interrumpido por la lluvia cuando Korda mandaba 5-4 en el marcador.