ROLAND GARROS

El sufrimiento de un tenista con su hijo al que enfrentarse a Djokovic ahora le provoca risa: "Nunca le culparía por el fin de mi carrera"

El tenista francés debuta este domingo ante Novak Djokovic en primera ronda.

Herbert entrenándose en Roland Garros. /Herbert
Herbert entrenándose en Roland Garros. Herbert
Isabel Pacheco

Isabel Pacheco

"Es gracioso porque con mi historia, con todas las luchas que he tenido últimamente, me hace reír. Vivo este Roland-Garros como una recompensa, una celebración". Las palabras de Pierre-Hugues Herbert en una entrevista en L´Equipe, son el fiel reflejo de quien, tras mucha oscuridad, vuelve a ver la luz al final del túnel. El tenista francés, que hasta haces unos meses tuvo que lidiar con la grave enfermedad de su hijo, se enfrentará este domingo a Novak Djokovic  en la primera ronda del torneo galo. Es la recompensa para quien nunca bajó los brazos en el momento más dramático de su carrera.

"Lo que me viene a la mente es el calvario que pasamos con mi hijo Léandre, que estaba gravemente enfermo y que está curado desde el pasado 9 de abril. Jugar en la pista central de Roland-Garros mientras estuve dos semanas en el hospital de Necker (París) y un mes en el de Basilea durante los últimos siete meses... Fue un proceso largo. Cuando mi hijo tenía cuatro meses empezó a tener convulsiones. Pensábamos que eran ataques epilépticos, pero eran ataques de hipoglucemia. Tenía una condición llamada hiperinsulinismo, lo opuesto a la diabetes. En lugar de tener una falta de producción de insulina, mi hijo tenía una sobreproducción de insulina, incluso cuando tenía niveles muy bajos de azúcar. El problema es que cuando se tienen hipoglucemias repetidas, se puede dañar gravemente el cerebro", recuerda Herbert. 

Número 143 del ranking mundial, a las puertas de Roland Garros el galo nunca olvidará la dramática experiencia que vivió mientras disputaba el US Open. "La segunda gran hospitalización de mi hijo empezó cuando estaba en el US Open. Pasé la segunda semana allí mientras mi hijo y mi esposa estaban en el hospital, sin confirmación de nada de lo que tenía... Después de cuarenta días en el hospital, mi esposa Julia y yo nos las arreglamos lo mejor que pudimos. Volvimos a casa con tratamiento, y un catéter para tomar medicación continua para estabilizar su páncreas para que produjera menos insulina, con el miedo diario a la hipoglucemia".

"Estábamos pendiente él de todos los días. Intenté entrenar lo más que pude. Pasé poco tiempo en el campo, pero lo hice lo mejor que pude. El leitmotiv era: 'Sí, tuvimos un niño enfermo, pero en ningún caso le culparía por el posible fin de mi carrera'. Hicimos bricolaje, peleamos como perros y finalmente convertimos toda la experiencia en algo positivo", señala emocionado antes de recordar el momento en el que le comunicaron que su hijo estaba curado.

"Se descubrió que sólo era una parte del páncreas la que estaba dañada y que podía operarse. Es un momento difícil llevar a tu hijo al quirófano... Le extirparon el 25% del páncreas y la zona que estaba funcionando mal. Nos dijeron que Léandre estaba curado".

“Esta terrible experiencia me dio el instinto de supervivencia”

La carrera de Herbert no ha sido fácil. Sufriendo hace años una rotura parcial del ligamento externo y del cruzado posterior de la rodilla, fue la enfermedad de su hijo lo que le dio una verdadera lección de vida. "Cuando Léandre enfermó, yo ocupaba el puesto 400...Esta terrible experiencia me dio el instinto de supervivencia. Tenía mi papel que desempeñar en la familia y, en cierto modo, no tenía margen de error. Mi hijo me ayudó mucho. Fue muy inspirador. Es impresionante ver la fuerza que podía tener con menos de 1 año".

"Creo que todavía estoy en la fase de digestión- Como la gente que gana la lotería"

Herbert Tenista francés

Fuera de peligro, el tenista está digiriendo aún todo lo que ha pasado. "Cuando nos dijeron que estaba curado no lo podíamos creer, era una locura. El momento más hermoso de nuestras vidas. Celebramos su primer cumpleaños con todos los que nos rodeaban y fue muy conmovedor... Creo que todavía estoy en la fase de digestión. Necesitamos encontrar equilibrio. Como la gente que gana la lotería. Están súper felices, pero eso no es todo".

Cuando este domingo salte a la pista para enfrentarse a Djokovic, seguro que a Herbert se le vienen cientos de imágenes de esos duros días que pasó en el hospital. A diferencia del calvario que vivió en el US Open, el pequeño Léandre esta vez podrá ver el debut de su papá desde casa.