Juan Carlos Ferrero analiza la evolución de Alcaraz: "Ninguno hemos sido maduros con 21 años"
El entrenador del murciano analiza las posibilidades de su pupilo en Roland Garros y habla de su proceso de maduración. "A los chavales de ahora les cuesta más decir 'sí'"

París.- "¡Alvarito! Pero mete una por lo menos..." Juan Carlos Ferrero grita desde uno de los fondos de la pista 26 del complejo Jean Bouin, un anexo a Roland Garros donde se entrena Carlos Alcaraz. Le grita a Alvarito, el hermano de Carlitos, su sparring y confidente, que está intentando meter primeros saques pero lleva seis seguidos fallados.
"Estamos tranquilos. Es la calma antes de la tormenta", sonríe minutos después Carlos Alcaraz mientras abandona la pista y se seca el sudor de la frente. El murciano se marcha a la ducha y Ferrero, su entrenador, toma un camino diferente. Se dirige a la sala de prensa de Roland Garros para ponerse delante de los micrófonos y analizar las posibilidades de su pupilo frente a Jannik Sinner en las semifinales de este viernes (14:30, en Eurosport).
"Los dos vienen de haberse dejado algún torneo de la gira de tierra por las lesiones. Creo que están bastante empatados a nivel de favoritismo. Esperemos que los dos jueguen un partidazo para que uno tire del otro y los dos saquen sensaciones positivas, aunque uno de los dos el día de mañana no será tan feliz", dice el exnúmero uno. "Nosotros tenemos clara la estrategia, pero Jannik también sabe cómo tiene que jugar. Los dos son tan buenos que muchas veces no dejan que el otro aplique la estrategia".
"Es verdad que los chavales de hoy en día, mientras se van haciendo mayores, siempre les cuesta más el decir siempre que sí. El proceso de maduración es lento"
Entrenador de AlcarazAlcaraz y Sinner están llamados a ser los dos grandes protagonistas del tenis en la próxima década. El cara a cara está empatado de momento, con un 4-4 que se decantará este viernes en Roland Garros, un torneo al que ambos llegaron entre algodones. El español, por una lesión en el brazo; el italiano, renqueante de la cadera.
"La lesión no nos ha venido bien, porque nos ha partido toda la temporada de tierra, que siempre es importante para nosotros, y porque no ha vuelto a pegar la derecha al 100%. A día de hoy te diría que está en un 95%. Todavía le está costando pegar la derecha con la naturalidad con la que le pegaba antes", afirma Ferrero, campeón en la tierra batida de París en 2003.

La maduración de Alcaraz
El técnico rara vez se muerde la lengua a la hora de hablar del proceso de maduración de Alcaraz. En noviembre del año pasado, nada más terminar la temporada en las ATP Finals de Turín, le dio un pequeño tirón de orejas después de varios meses sin los resultados esperados. "Hay que aprender a ser un gran profesional y hacer las cosas cuando tocan. Entrenar cuando toca; pasárselo bien cuando toca; y descansar cuando toca", dijo en aquel momento.
Siete meses después, Ferrero es más comedido, pero aun así insiste en que Alcaraz, de 21 años, está todavía en un proceso de maduración que es lento. "Es verdad que a los chavales de hoy en día, mientras se van haciendo mayores, siempre les cuesta más el decir siempre que sí. El proceso de maduración es lento, él está en ello, y con los años lo va a hacer de manera natural. Y creo que nadie de los que estamos aquí hemos sido maduros a esa edad, a los 21 años. Obviamente, jugando al tenis se madura mucho antes, pero creo que todavía le falta porque es muy joven".
No obstante, su relación sigue siendo igual de buena que cuando unieron sus caminos en 2018. "Mi relación con Carlos sigue siendo la misma que siempre. Es una relación muy cercana que obviamente se puede diferenciar en momentos del día. Hay momentos del día que soy entrenador puro y duro. Hay otros momentos que soy amigo por el tipo de bromas y el hecho de estar siempre juntos y lo de ser su padre, eso se lo dejo a su padre", indica Juanki.