ROLAND GARROS

Roland Garros escenifica las heridas entre Ucrania y Rusia: "Dadme un respiro, por favor"

El tenis es el único deporte en el que se sigue hablando prácticamente a diario de la guerra en el este de Europa. Sabalenka recibió 24 preguntas sobre el conflicto en cinco ruedas de prensa.

Sabalenka y Svitolina no se saludan tras su partido de cuartos de final. /REUTERS/Lisi Niesner
Sabalenka y Svitolina no se saludan tras su partido de cuartos de final. REUTERS/Lisi Niesner
Nacho Encabo
José M. Amorós

Nacho Encabo y José M. Amorós

París.- Eliminada en semifinales de Roland Garros tres desperdiciar un match point, la bielorrusa Aryna Sabalenka se despidió del torneo como lo empezó: respondiendo en rueda de prensa preguntas sobre la guerra de Rusia en Ucrania. Las heridas no se cierran en el tenis, el único deporte en el que el conflicto aparece en cada torneo.

La guerra ha acaparado muchísimo protagonismo en esta edición de Roland Garros, con ruedas de prensa dedicadas únicamente a esa polémica, con tensión en la pista y también con algún que otro gesto para la esperanza. Mientras que en el circuito masculino la guerra quedó enterrada al poco tiempo -los jugadores se manifestaron en contra y ahí quedó todo-, en el femenino todavía hay muchas asperezas que limar.

No ayuda, claro, que el este de Europa sea el principal caladero de tenistas del mundo. En el top 100 hay actualmente doce jugadoras rusas, tres bielorrusas (país aliado de Rusia) y cinco ucranianas. Por lógica y por estadística, en cada torneo que se juega hay varios enfrentamientos entre tenistas de los países que llevan desde marzo de 2022 en un conflicto sin visos de terminar.

Sabalenka, la número dos del ranking mundial, debutó por ejemplo ante Marta Kostyuk y en cuartos derrotó a Elina Svitolina, ambas ucranianas. Tras vencer a Svitolina, la bielorrusa se acercó a la red para el saludo, pero su rival, como era esperado, se lo negó.

Desde que empezó el torneo, Sabalenka ha dado siete ruedas de prensa, cinco de ellas abiertas a todos los periodistas, una sólo para reporteros elegidos a dedo por la organización y otra con un miembro del equipo de comunicación de la WTA. ¿La razón? Tras su tercer encuentro con los medios, la tenista pidió al torneo una tregua al sentirse "insegura", según sus propias palabras tras un encontronazo con una periodista ucraniana a costa de la guerra.

En las cinco ruedas de prensa abiertas a los medios, Sabalenka recibió 54 preguntas y 24 estaban relacionadas con el conflicto. "Ya estamos otra vez con la guerra", es un comentario habitual entre los periodistas estos días en París. La última pregunta que tuvo que responder Sabalenka antes de hacer las maletas en París es un buen resumen de todo.

- Periodista: Lo primero de todo, felicitaciones por haber llegado tan lejos en el torneo. Me gustaría hacerte una pregunta complicada. Si entendí bien el otro día, dijiste que ahora mismo no apoyas al presidente de tu país. ¿Te sientes bien? ¿Te sientes segura diciendo eso? ¿Estás bien? ¿Qué es lo que opinas?

- Sabalenka: No quiero hablar de política hoy, ya he dicho todo lo que tenía que decir y lo tenéis. No quiero hablar de política hoy. Dejadme hablar de tenis. Dadme un respiro con la política, por favor.

El tenis, una excepción en el mundo

El tenis ha sido uno de los pocos deportes, la mayoría profesionales, donde los rusos y bielorrusos han podido seguir jugando sin vetos [a excepción de Wimbledon 2022, que terminó sancionado por la ATP y la WTA por no impedirles competir]. Si aquí la guerra es protagonista en cada torneo, partido o rueda de prensa, el resto del deporte se encuentra todavía en una fase de guerra fría. No son aún protagonistas de imágenes icónicas, como ha ocurrido en la Roland Garros, pero están pasando muchas cosas en la sombra y todo hace indicar que todo terminará por explotar.

Las federaciones deportivas internacionales, bajo el amparo y la influencia del Comité Olímpico Internacional (COI), se encuentran en la fase de reinserción de los deportistas de Rusia y Bielorrusia en sus competiciones. Para comprender mejor la situación hay que tener claro que, a diferencia del tenis, la fecha señalada en el calendario para el resto de disciplinas se sitúa en los Juegos de París, en el verano de 2024, lo que les da un cierto margen de maniobra. Aún así, no está siendo fácil.

El COI ha recomendado la vuelta de los deportistas que no formen parte del aparato político-militar de estos países, pero las presiones de círculos de poder, las amenazas de boicot y el peligro de suspensiones ha hecho que la mayoría de rusos y bielorrusos todavía no estén compitiendo en su gran mayoría. Ucrania, los países bálticos y cientos de deportistas a título personal ya han anunciado que no se enfrentarán a ellos en competiciones, tomando la decisión de retirarse. Hace unas semanas, ya contamos en Relevo como varias federaciones españolas contemplan esa posibilidad entre los representantes españoles.

En esa línea, algunas federaciones de control occidental han promovido un veto encubierto obligando a los deportistas rusos y bielorrusos a firmar un documento mostrándose en contra de las acciones de sus gobiernos. Un movimiento que ha provocado la ausencia rusa y bielorrusa en un gran número de competiciones. En otros casos, como en los deportes donde la mayoría de competidores forman parte del ejército ruso, estos deportistas no pueden competir y el resto del equipo tampoco viaja en 'solidaridad'.

El debate que quería evitar el COI con su recomendación, y que empieza a surgir con este tipo de maniobras, es que muchas de estas competiciones son clave para conseguir plazas olímpicas y la ausencia de rusos está frenando sus posibilidades de clasificar a los Juegos Olímpicos. Esto nos lleva a una situación donde no podemos descartar la posibilidad de que Rusia decida no acudir a París 2024 si lo tiene que hacer con un equipo reducido de atletas y sin poder mostrar el potencial del deporte ruso.

La guerra sigue en las trincheras y, como ha ocurrido en Roland Garros, se ha trasladado, de alguna manera, también al deporte. El tenis está siendo ahora el protagonista, pero el resto de deportes está cada día más cerca de vivirlo.