TENIS

Wilander pone asteriscos a la candidatura de Nadal para Roland Garros: "Necesita jugar antes muchos partidos"

El campeón de siete títulos de Grand Slam cree que el objetivo parisino de Nadal puede estar en peligro por jugar torneos como el de Doha. "La superficie es un riesgo".

Rafael Nadal golpea una derecha durante el torneo de Brisbane 2024. /EFE/EPA/JONO SEARLE
Rafael Nadal golpea una derecha durante el torneo de Brisbane 2024. EFE/EPA/JONO SEARLE
Nacho Encabo

Nacho Encabo

Domingo 9 de junio de 2024 a las 15:00 horas es la fecha y hora marcada en rojo en el calendario de Rafael Nadal desde hace mucho tiempo. Ese día se disputa la final de un Roland Garros que no será un Roland Garros cualquiera. Hay muchas posibilidades, pero muchas, muchas, de que la de 2024 sea su última edición de Roland Garros.

Catorce veces campeón en París, más que nadie en la historia, la leyenda de Nadal en Roland Garros puede acabar ese 9 de junio abrazando la copa de los Mosqueteros. Pero también cabe la posibilidad de que ese abrazo no llegue nunca más. O que se repita incluso en 2025. Hablando de Nadal, de tierra batida y de la capital francesa no se puede descartar nada.

Aunque Roland Garros sea el gran objetivo de Nadal -"Siempre ha sido su torneo fetiche y en este caso no cambia nada", decía hace unas semanas en la web de la ATP su entrenador, Carlos Moyà-, su presente está ahora muy lejos de pensar en títulos de Grand Slam.

Otro regreso en pista dura

El exnúmero uno, que cumplirá 38 años en junio, se encuentra estos días ultimando su puesta a punto en su academia de Manacor con la vista puesta en el torneo de Doha, que se disputa del 19 al 25 de febrero. Será algo así como el regreso del regreso: tras un año en el dique seco por una lesión en el psoas, Nadal reapareció en enero en Brisbane, pero en su tercer partido sufrió una pequeña rotura muscular que le hizo perderse el Open de Australia.

"La superficie dura es un riesgo. Yo no recuerdo que Nadal se haya lesionado en una cancha de tierra batida"

Mats Wilander Exnúmero uno y campeón de siete grandes

Viendo su historial de lesiones lejos de la tierra batida, hay varias voces en el circuito que no comprenden del todo el calendario elegido por Nadal. Si a mediados de enero era Patrick Mouratoglou, exentrenador de Serena Williams, el que decía que "Nadal debería saltarse los torneos de pista dura hasta la temporada de tierra batida", ahora es Mats Wilander el que levanta la ceja a la hora de analizar los torneos escogidos por el mallorquín.

"A mí realmente no me importa si va a Doha y gana uno o dos partidos. Eso le va a venir bien por la experiencia de estar en el circuito, de prepararse tres o cuatro días en un torneo. Pero la superficie es un riesgo. Yo no recuerdo que Nadal se haya lesionado en una cancha de tierra batida", respondía Wilander a Relevo en Melbourne durante el último Open de Australia, donde trabajó como comentarista de Eurosport.

Después de Doha, Nadal jugará una exhibición con Carlos Alcaraz en Las Vegas el 3 de marzo (también en pista dura) y participará en el Masters 1000 de Indian Wells (del 4 al 17 de marzo) antes de desembarcar en la temporada europea de tierra batida. De momento, sólo ha confirmado que jugará en Barcelona, pero siendo probablemente su último año es difícil no imaginarle en Madrid, Montecarlo o Roma, algunos de los torneos más importantes de su carrera.

Mats Wilander, exnúmero uno y campeón de siete Grand Slam.  Eurosport
Mats Wilander, exnúmero uno y campeón de siete Grand Slam. Eurosport

La falta de ritmo, otro peligro

Campeón de siete grandes y exnúmero uno, Wilander cree que, además de la pista dura, el otro riesgo al que se enfrenta Nadal es llegar a París sin suficiente ritmo en las piernas. Para el extenista sueco, es una condición sine qua non para que Nadal pueda hacer un buen papel en París.

"Llevamos muchos años diciendo que no lo va a conseguir y él siempre ha demostrado que estamos equivocados. Tantas y tantas veces… Él mismo ha dicho alguna vez que no era el favorito y se ha demostrado a sí mismo que estaba equivocado", señalaba Wilander a Relevo. "Así que sí, claro que hay opciones de que gane Roland Garros. Porque otra vez traerá ese intangible de 'estoy jugando contra el jugador más dominante en esta superficie'. Pero, bajo mi punto de vista, Nadal no podrá ganar Roland Garros a menos que juegue entre 15 y 20 partidos antes de que empiece el torneo".

"Posiblemente sea su último año y si quiere hacerlo bien en Roland Garros, necesita jugar muchos partidos y estar en ese entorno de competición otra vez", añadía. "Creo que necesita partidos y necesita estar en el entorno de otros jugadores. Aunque haya estado allí toda su vida, el problema para él no es la sensación de estar jugando un partido, sino la sensación de estar con los tenistas en el circuito. Simplemente estar en el vestuario después de estar fuera tanto tiempo le va a ayudar".