Sharapova, un peligroso espejo para Halep
La tenista rusa fue sancionada por dopaje en 2016 y nunca recuperó su mejor nivel. Halep, de 31 años, se enfrentará ahora a una larga sanción.

"Es un momento duro para el deporte, es decepcionante". Simona Halep reaccionaba así en marzo de 2016 al positivo por dopaje de Maria Sharapova. La frase le vuelve ahora como un boomerang. Directo al mentón. Ahora es ella la que ha decepcionado al deporte.
"Siempre que tomo algo me pongo en contacto con la gente que se encarga del antidopaje para que todo sea seguro. Si tomas algo, tienes que revisarlo antes con mucho cuidado", añadía por aquel entonces. Sharapova estuvo 15 meses apartada de la competición y nunca volvió a ser la misma. ¿Regresará Halep a lo más alto?
Las carreras de Halep y Sharapova tienen muchos paralelismos. Las dos alcanzaron el número uno, saben lo que es ganar varios Grand Slam y han dado positivo siendo ya estrellas consagradas del deporte de la raqueta. Halep ha caído con 31 años y por la sustancia Roxadustat, mientras que Sharapova lo hizo con 28 por meldonium. Si lo que le espera a Halep a partir de ahora es lo mismo que a Sharapova después de su positivo, la rumana puede ir despidiéndose del sabor de los títulos.
El crepúsculo de Sharapova
La rusa fue sancionada en primera instancia con dos años sin competir, pero el Tribunal de Arbitraje Deportivo redujo la suspensión a 15 meses. Reapareció en abril de 2017 y ya no hubo rastro de la Sharapova ganadora, de la tenista que ganó cinco Grand Slam (perdió otras cinco finales), de la leyenda que era una fiera en la pista. No volvería a superar los cuartos en un grande y solo sumaría un título más y de la categoría más baja, el de Tianjin 2017. Su techo en el ranking desde el positivo fue el número 21 de la WTA.

Además, los patrocinadores huyeron. Pocas horas después de que se anunciara su resultado adverso, Nike rompió su contrato, Tag Heuer anunció que no renovaría el suyo y Porsche suspendió cualquier acto promocional con la rusa. Quedó defenestrada, apartada del foco mediático en los grandes torneos. Hastiada de las lesiones, colgó la raqueta en febrero de 2020 siendo la 373 de la WTA. No hubo fuegos artificiales ni homenajes. El crepúsculo de un nombre manchado.
Halep, que no tiene ni mucho menos la dimensión mediática de Sharapova, empieza ahora su descenso a los infiernos. Ya este viernes anunció que agotará todos los tribunales que pueda con tal de limpiar su nombre. "Lucharé hasta el final para demostrar que no he tomado nunca a sabiendas una sustancia prohibida (...) Tengo la esperanza de que la verdad saldrá a la luz tarde o temprano. No se trata de los títulos o el dinero. Se trata del honor".
Sin embargo, se espera que la sanción definitiva sea mayor a la que en su día le impusieron a Sharapova. Los positivos por sustancias como el Roxadustat, similar a la EPO, se castigan con una sanción cercana a los cuatro años. Podrá reducirlo seguramente, pero le espera un buen tiempo alejada de las pistas. Con 31 años recién cumplidos, estar una larga temporada fuera de juego no es la mejor de las noticias. La travesía por el desierto solo no ha hecho más que comenzar. El boomerang volvió.