El tenista que retaba a Djokovic en las redes y ahora sueña con ser Del Potro: "Quiero llegar al top-10"
Etcheverry llega a los cuartos del Godó en un maratoniano partido y quiere recuperar los años dorados de Argentina.

En la pista número 1 del Real Club Tenis de Barcelona arrancó el primer partido de la jornada de octavos de final a las 11:00 y, tres horas y diez minutos después, el argentino Tomás Etcheverry levantaba los brazos, aplaudido por los espectadores, después de ganar al estadounidense Nakashima (verdugo de Rublev en la primera ronda) en un maratoniano partido (3-6, 7-6 y 6-4). El más largo hasta el momento del Barcelona Open Banc Sabadell - Trofeo Conde de Godó.
"Estoy muy feliz, quería jugar a este nivel y lo estoy alcanzando. Fui muy agresivo y jugué un gran tenis en un partido que se decidió por pequeños detalles", dijo después, exhausto, aunque entero para medirse este viernes a Cameron Norrie en busca de las semifinales. Etcheverry es ahora mismo el número 30 de la ATP y cuenta con una historia particular, como un niño que sueña siempre con poder ser como Novak Djokovic y utilizar ese horizonte como motivación principal.
Criado en La Plata (Argentina), el tenista dio el salto a Europa muy joven para hacerse carrera como su ídolo Martín del Potro y encontró motivación en el tenista serbio. Cuando sumó su primer punto en la ATP, Etcheverry publicó en sus redes sociales un divertido cartel que rezaba: "Novak Djokovic: 12.900 puntos. Tomás Etcheverry: 1 punto. Faltan 12.899″. La rutina se convirtió en un ejercicio de motivación. "Novak Djokovic: 8.420 puntos. Tomás Etcheverry: 714 puntos. Faltan 7.706″, publicó cuando entró en el Top-10. "Se cumple un sueño que empezó hace muchos años atrás. Cada vez estoy más cerca, Novak Djokovic. ¡95 del ATP Tour! Esto recién empieza", añadió.
Tomi Etcheverry nos contó el detrás de escena respecto al famoso cartel de puntos que le faltan para alcanzar a Djokovic 😅 ¿cuándo lo vamos a ver actualizado? pic.twitter.com/YyHaa6xPyT
— Clank.media (@clank_media) January 19, 2024
Ahora el argentino, que consigue alcanzar a sus 25 años sus segundos cuartos de final de un ATP 500 después de conseguirlo en 2023 en Basilea, ha mejorado "la derecha y el saque" y eso le ha valido para empezar a crecer en el ránking. Ahora mismo es el número 30 y espera "acabar este año entre los 20 mejores y poder, en el futuro, llegar al top 10", espetó el argentino, muy arropado en el Conde de Godó donde, en los malos momentos en el segundo set, le apoyaron en la grada con un "hazlo por Messi, Tomás".
Las dificultades lejos de Argentina y la generación dorada
"Esta temporada tuve un infortunio en forma de lesión al comienzo de la temporada, lo pasé mal especialmente a nivel mental", comentó el argentino, una de las sensaciones de estos primeros días en el Godó con la ausencia de Carlos Alcaraz por lesión y la eliminación de Rafa Nadal en la jornada del miércoles ante Álex de Miñaur.
El momento más delicado de su carrera fue precisamente cuando dio el salto a Europa, necesario para todos aquellos tenistas argentinos que quieren hacer carrera en la ATP y poder disponer de todas las posibilidades y oportunidades. Para Punto de Break, el propio argentino recalcaba este factor esta misma semana: "El hecho de estar tan lejos del tenis es algo que siempre influye, duele estar tan lejos de casa, ojalá todo el circuito pudiera estar un poco más cerca de nuestro hogar, pero es lo que toca. Siempre nos adaptamos, hemos aprendido esto desde que tenemos 14 años, cuando volamos por primera vez a Europa. Entre nosotros nos apoyamos y nos hacemos fuertes".
El tenis argentino vio languidecer a la mejor generación de su historia, con tenistas como Del Potro, Coria, Nalbandian... Lo que le llevó a disputar tres finales de Copa Davis. "Creo que siempre tuvimos jugadores buenos, sobre todo en la época de 1999 y principios de los 2000, siempre fuimos muy competitivos, tanto en Argentina como en el resto de Sudamérica", dijo Etcehverry, que espera que esta nueva generación reverdezca los laureles. Mientras tanto, él hace su camino en el Godó.