El terremoto del tenis no tiene fin: los mejores jugadores del mundo exigen un aumento en los premios económicos
Las 20 mejores raquetas de la ATP y la WTA solicitan más dinero en los cuatro Grand Slams de la temporada.

Son días convulsos para el mundo del tenis. Dos semanas después de que el sindicato fundado y dirigido por Novak Djokovic, el PTPA (Asociación de Jugadores Profesionales de Tenis), presentara una demanda histórica contra los organismos que rigen el deporte de la raqueta a nivel mundial, este miércoles ha vuelto a saltar la bomba.
Según ha informado el diario L'Equipe, los 20 mejores jugadores de la ATP (el circuito masculino) y la WTA (el circuito femenino) han solicitado un "aumento sustancial" de los premios económicos en los grandes torneos del calendario.
Así, mediante una carta firmada y enviada a los cuatro Grand Slams de la temporada (Open de Australia, Roland Garros, Wimbledon y US Open), los jugadores se han plantado para exigir un reparto más equitativo —y cuantioso— de los beneficios que, consideran, ellos mismos generan.
Tal y como indica el diario francés, este reclamo no es nuevo en el mundo del deporte. En la NBA, por ejemplo, los jugadores tienen garantizado un mínimo del 50% de los ingresos generados por la liga durante la temporada.
En el tenis, en cambio, el reparto es bien distinto. En la última edición de Roland Garros, por ejemplo, la cuantía total de premios en metálico superó levemente los 53 millones de euros, una cuantía que, lejos de ser una locura, apenas supone el 16% de los ingresos totales del torneo, estimados, según L'Equipe, en 338 millones durante el último año.
La presión que ahora ejercen los jugadores de la ATP y la WTA ya surgió efecto en 2022, cuando los premios de los campeones de los cuatro Grand Slams aumentaron en un 54%, mientras que las dotaciones de los semifinalistas experimentaron un incremento del 60% y las de los jugadores que superaran la primera ronda un 40%.
Cabe destacar, además, que el pasado curso, los premios en metálico que se repartían entre los más de 800 jugadores que se visten de corto en un Grand Slam alcanzaron los 254 millones de dólares, mientras que el año anterior, en 2023, la cifra se quedó en los 231 millones.