TENIS

Qué tipos de empuñaduras hay en el tenis

La empuñadura es un elemento clave en el juego de cada tenista.

El juego de Rafa Nadal es famoso por utilizar una empuñadura muy agresiva./REUTERS
El juego de Rafa Nadal es famoso por utilizar una empuñadura muy agresiva. REUTERS
Javier Mercadal

Javier Mercadal

El tenis es un deporte eminentemente técnico. No puede ser de otra manera, teniendo en cuenta las especificidades del propio juego. Al fin y al cabo, los tenistas deben pasar la pelota por encima de la red antes de hacerla botar en el campo contrario. Algo que solo se puede conseguir con precisión en sus golpes. Un elemento clave a la hora de poder enviar la pelota al lugar deseado es el agarre de la raqueta. Así las cosas, es la manera de dirigir la cabeza de la misma y, por lo tanto, controlar el impacto.

La empuñadura es la manera en la que un tenista agarra la raqueta a la hora de realizar sus golpes. El mango de la raqueta posee una forma octogonal, lo que permite controlar el grado de apertura de la cara de la raqueta a la hora de impactar la bola. Generalmente, se suele hablar de agarres abiertos y cerrados. Un agarre cerrado se utiliza para dar un efecto liftado a la bola, mientras que un agarre más abierto permite controlar mejor la trayectoria de la pelota.

Las caras del mango de la raqueta

Para comprender la diferencia entre las distintas empuñaduras, es muy importante tener en mente la morfología de una raqueta. Sobre todo del mango, lugar por el que el jugador la ha de agarrar. Como hemos dicho previamente, la empuñadura de una raqueta de tenis no es redonda, sino que posee una forma octogonal.

Cada lado de este octógono posee asignado un número, siendo el 1 el que quedaría arriba si se mira la raqueta con el canto situado en posición paralela al suelo. A partir de ahí, en el sentido de las agujas del reloj, se numeran el resto de lados de manera sucesiva: 2, 3, 4, 5, 6, 7 y 8. Según el lugar en el que se apoye el dedo índice a la hora de empuñar la raqueta, el jugador utilizará una empuñadura u otra.

Empuñadura continental

La empuñadura continental es el tipo de agarre más básico de una raqueta. Por norma general, es el que se enseña en los cursos de iniciación, aunque en el tenis profesional está ya superado a la hora de ejecutar el drive. También conocido como agarre de martillo, es el que se utilizaría si se desease clavar un clavo con el canto de la raqueta. La empuñadura continental destaca por ser tremendamente versátil. Con ella se pueden realizar una gran variedad de golpes que van desde el saque a la volea, pasando por una derecha más que correcta.

La empuñadura continental recibe su nombre por ser la más habitual en Europa durante los primeros años de expansión del deporte. Sobre todo, gracias a su utilidad en las pistas de tierra, en las que la pelota posee un bote bajo al que este tipo de agarre se adapta muy bien debido a la movilidad que deja en la muñeca.

Empuñadura australiana

La empuñadura australiana recibe su nombre por ser la utilizada por la mayoría de tenistas de dicho continente que dominaron el tenis mundial en la década de los 60. Igual que la continental, está considerada un tipo de empuñadura intermedia. Es decir, se trata de un agarre versátil, que se puede utilizar para ejecutar una gran variedad de golpes. De hecho, las diferencias entre las empuñaduras continental y australiana son mínimas. Fundamentalmente, la empuñadura australiana es ligeramente más cerrada, lo que hace que el plano vertical de la raqueta esté ligeramente más perpendicular al suelo que en el continental.

Técnicamente, la distinción radica en que, mientras en la empuñadura continental el nudillo se apoya sobre la cara dos del mango, en la australiana se hace entre la cara 2 y la 3. Esto en la práctica supone una diferencia de milímetros, que en la ejecución puede implicar una mayor eficiencia en pistas rápidas.

Empuñadura eastern

La empuñadura eastern se produce cuando el nudillo de la mano se sitúa en la posición número 3 de la raqueta. La eastern es una empuñadura muy utilizada por los tenistas profesionales para efectuar el golpe de derecha, ya que la posición de la mano permite un swing muy natural. Esto se traduce en un golpe potente, al que también se le puede añadir un efecto liftado si se desea. Se hizo muy famosa por ser el tipo de empuñadura utilizada por Roger Federer.

Empuñadura semiwestern

La empuñadura semiwestern cierra un poco más el agarre, situando el nudillo en la cara número 4 del mango. Es la empuñadura más extendida en el tenis profesional actual para ejercer el golpe de derecha, sobre todo porque favorece el efecto top spin. Es, por ejemplo, el tipo de agarre que utilizan Novak Djokovic, Carlos Alcaraz o Jannik Sinner.

El caso de Rafael Nadal es algo especial. Durante muchos años, el balear fue top spin. Un efecto que lograba gracias, entre otras cosas, al posicionamiento de su cuerpo, la aceleración de su swing y un giro de muñeca que sólo él era capaz de ejecutar. La empuñadura del balear también juega un papel en la letalidad de este golpe, siendo ligeramente más agresiva que la de sus rivales. Aunque por norma general el tenista español siempre ha usado empuñadura semiwestern, su agarre tipo se sitúa en una posición media entre semiwestern y western.

Empuñadura western

La empuñadura western es la más extrema de todas ya que consiste en situar el nudillo sobre la cara cinco de la raqueta. No se trata de una empuñadura frecuente para ejecutar el golpe de derechas, si bien es cierto que sí se utiliza de manera puntual. Sobre todo en los partidos sobre tierra batida, debido a que favorece el deseado efecto top spin.

Empuñadura revés a dos manos

El método de revés más habitual es el golpe a dos manos. En este caso, cada mano adopta una empuñadura concreta, lo que permite ejecutar el nombre con soltura. Lo más habitual es que la mano dominante se sitúe en empuñadura continental, mientras que la otra se coloca en empuñadura eastern. Aunque existen más variantes, estas son menos habituales.