WIMBLEDON

Carlos Alcaraz tiene un plan para que no se repitan los calambres de Roland Garros ante Djokovic

El día y medio previo a la gran cita tendrá novedades respecto a París.

Carlos Alcaraz volverá a verse las caras con Novak Djokovic./REUTERS
Carlos Alcaraz volverá a verse las caras con Novak Djokovic. REUTERS
José M. Amorós

José M. Amorós

Londres-. Ha pasado un mes y seis días desde que Carlos Alcaraz se marchaba derrotado de la pista Philippe Chatrier de Roland Garros tras sufrir un shock corporal de calambres provocado por los nervios. Solo un mes y seis días después, el de El Palmar vive las últimas horas de preparación para "el momento más feliz de su vida", como él mismo ha desvelado, disputando la gran final de Wimbledon. Al otro lado de la red, otra vez, estará Novak Djokovic, el causante de los nervios de París.

Con solo 20 años, Alcaraz ha llegado a lo más alto del tenis mundial, al número 1 del ranking y a ser una de las grandes joyas del deporte internacional. Es un niño prodigio con mucho prodigio, pero sin dejar de ser un niño, que tiene nervios en situaciones de tensión. En su fulgurante progresión, ha quemado etapas, ha crecido como nadie y ahora toca superar los miedos a los 'monstruos' más grandes de la historia de su disciplina en los escenarios más imponentes.

Saludo de Alcaraz y Djokovic en WImbledon. REUTERS
Saludo de Alcaraz y Djokovic en WImbledon. REUTERS

Como su entornó contó en Relevo aquella tarde en Roland Garros, 'Carlitos' pasó un mal día antes de aquella semifinal. "Comiendo ya tenía el estómago cerrado", relataron. Con el paso de los días, también se desveló que "la noche anterior no durmió bien por culpa del estrés". Ese cúmulo de sensaciones, durante una jornada donde necesitaba estar al 100%, se convirtieron en calambres que bloquearon buena parte de su cuerpo. Ahora toca conseguir que no vuelva a ocurrir.

"Esta final es una revancha conmigo mismo, toca afrontar lo que pasó en las semifinales en París y aprender de ello", señala el propio Alcaraz, que tiene asumido que tendrá que combatir contra su mente en las próximas horas por conseguir calmar su cuerpo: "Va a ser una lucha personal, de no querer que me pase lo mismo, de mejorar, de hacer las cosas diferentes para que eso no vuelva a suceder".

Toca buscar una hoja de ruta, unas dinámicas y una preparación diferente para que su cabeza, el runrún permanente machacando su calma, consiga dejarle en paz para enfrentarse en plenitud de condiciones a Djokovic. "Intentaremos prepararlo un poco mejor que el de París, aunque sabemos que no va a ser fácil y los nervios seguro que van a aparecer", reconocía Juan Carlos Ferrero en El Partidazo de COPE. Y lo van a intentar con un plan a seguir dondE salir de la burbuja y la presión del tenis será la pieza clave.

Un plan de dispersión de los nervios

La jornada previa al partido huirá de la concentración y la autoexigencia para buscar un desahogo emocional y dispersión de los nervios. "Pasárnoslo bien durante el día y por la noche en casa con el equipo", desvela el tenista, que sabe que este sábado solo es el preludio al día del gran partido, donde todo se complicó en Roland Garros: "Cuando me levante, tengo que intentar seguir siendo la misma persona que soy, alegre, gastando bromas". Es decir, buscar la normalidad del niño que avasalla a todos sus rivales torneo sí y torneo también cuando no es uno de de los mejores de la historia en un escenario mítico. Ahora toca conseguirlo ante Djokovic y en una pista central de Grand Slam.

La segunda parte del plan, donde llegan los cambios prácticos respecto a París, se llevará a cabo cuando se acerque la hora del partido: "Haremos algún ejercicio para mantenernos con la calma, para lidiar con esa presión". Dinámicas que ya se pusieron en marcha ante Holger Rune en cuartos de final de este Wimbledon, donde Alcaraz también se llegó a tensionar en demasía por ser un rival directo de su generación, y que no son habituales en el día a día del murciano: "Música relajante, el tumbarme solo, cerrar los ojos e imaginarme lo que va a pasar". También confiesa que hablará con su psicóloga, Isabel Balaguer, si fuese necesario ya que no se encuentra en Londres.

Hasta ahora, su equipo no había tenido que realizar esta planificación con un 'Carlitos' que se comía el mundo cuando nadie le pedía o le exigía que lo hiciera. Por lo tanto, estas nuevas preparaciones de partido son novedosas para él y solo se llevarán a cabo cuando las necesite: "No suelo hacer ese tipo de ejercicios, pero una vez llegado a la situación, si lo necesito, lo voy a hacer. Buscaremos la manera para que eso me beneficie antes de la final y veremos a ver qué ejercicios me van mejor".

"Será un partido muy mental"

Carlos Alcaraz

El objetivo es que, tras el calentamiento habitual de la mañana, pueda comer con tranquilidad junto a su equipo y no autopresionarse como pasó hace poco más de un mes: "Dejar los nervios fuera de la pista y entrar a disfrutar".

Alcaraz sabe que ganar a un jugador que lleva más de 10 años sin perder un partido en esa pista, con cuatro títulos de Wimbledon consecutivos y el jugador más completo en la hierba: "Se tiene que dar todo por mi parte, tengo que dar mi mejor versión, tanto mentalmente, como físicamente, como tenísticamente y aún así nadie me asegura que voy a ganar". Hay que tener en cuenta que enfrente hay un jugador que hace mucho que no tiene esa presión de inexperiencia: "Será un partido muy mental, hablando por mí, porque él ya ha vivido esta experiencia muchas veces".

Lo ocurrido en París, como se dice con cualquier joven que descubre nuevas aventuras en su vida, servirá para aprender y el propio tenista lo ve así: "Voy un poquito más experimentado en ese sentido, he aprendido de lo que pasó, así que vamos a intentar coger esa experiencia para que no vuelva a pasar". El reto no será fácil, pero es capaz, lo sabe y no huye del reto: "No tengo miedo, tengo muchísimas ganas de jugar este partido. Pase lo que pase, siempre creo en mí mismo, pienso que puedo ganar y vamos a ir a por ello".