WIMBLEDON

¿Qué es el 'hindrance' en el tenis que ha enfadado a Djokovic?

El serbio lo sufrió en un encuentro de Wimbledon 2023 contra Sinner.

Djokovic, durante su queja al juez de silla./REUTERS
Djokovic, durante su queja al juez de silla. REUTERS
José M. Amorós

José M. Amorós

Londres.- Durante el inicio del segundo set de la semifinal de Wimbledon 2023 entre Novak Djokovic y Jannik Sinner, los aficionados poco habituales al tenis se vieron sorprendidos por una decisión del juez de silla del encuentro, Richard Haigh. Casi tanto como el propio 'Nole', que ha visto como se paraba el punto y subía directamente al marcador del italiano.

Qué es un 'hindrance'

La decisión del juez fue señalar un 'hindrance' [obstáculo, en castellano] al serbio por realizar un grito demasiado fuerte en uno de sus golpes de revés que se alargó demasiado. Según la normativa del tenis, los jugadores no pueden realizar ningún tipo de acción que pueda despistar o perjudicar a su rival. En esta ocasión, ha sido un grito.

En partidos individuales, como es el caso, no se permite hablar durante los puntos y un grito demasiado sonado puede ser estimado por el juez como un entorpecimiento del juego rival. Esta regla cambia en dobles, donde se permite hablar entre compañeros pero solo cuando la pelota viene hacia ellos.

El reglamente señala que estos actos por parte de los jugadores no tienen por qué ser intencionados y puedes también ser arbitrados en el caso de que no tuviera pretensión de hacerlo de manera deliberada. Por ejemplo, otros motivos para parar el juego y señalar un 'hindrance' sería que a un jugador se le cayera una pelota del bolsillo durante el juego. Lo mismo con gorras, diademas u otras prendas de vestimenta. Eso sí, solo si ocurrió durante el punto y no estaba ya situado antes del saque.

Djokovic, indignado

La decisión de Haigh no gustó nada al 23 veces campeón de Grand Slam. 'Nole', atónito, se enfiló hacia él para pedir explicaciones, "¿Qué estás haciendo?", le exclamó a solo unos metros. El público, en las gradas, tampoco entendía nada.

La queja de Djokovic viene fundamentada en que muchos jugadores realizan gritos habitualmente durante sus golpeos. Algunos en cada golpe y la mayoría en bolas ajustadas o donde realizar un esfuerzo especial para terminar el punto. Extrañamente, el juez de silla de toda unas semifinales de Wimbledon decidió tomar una decisión bastante polémica.

Y no solo le ocurrió al tenista serbio, ya que fue también en Indian Wells cuando le volvió a ocurrir. Fue en la ronda 32 contra Luca Nardi. El jugador italiano hizo un revés cortado casi parado, que Djokovic interpretó como que se había parado. El juez no consideró aplicar un hindrance porque no vio que perjudicara al juego.