Un saque de cuchara de Davidovich en el momento decisivo le condenó ante Rune: "Me he cagao"
El danés elimina al malagueño en tercera ronda de Wimbledon en cinco sets 3-6, 6-4, 6-3, 4-6 y 6-7.

"Los toros se ven mejor desde la barrera", reza el refrán. Pero desde este sábado los amantes del tenis tienen otra interpretación. "A Davidovich se le ve mejor desde la red", diría alguno que ha disfrutado de una master class de picardía del malagueño. En esa parte de la pista acampó el español y apunto estuvo de tumbar a Holger Rune en tercera ronda de Wimbledon, pero el danés impuso su juego en el super tie break.
Rune vivió desquiciado gran parte del partido y no es para menos si uno se pone a revisar el juego del malagueño. Dejadas, voleas acrobáticas, saques de cuchara... Fueron parte del arsenal que desplegó Davidovich en una exhibición de tenis agresivo que terminó en agua de borrajas para el malagueño.
El español hizo fácil lo difícil. No solo en lo tenístico, que cabe por descontado, sino en lo psicológico. No se desconcentró en ningún momento del encuentro. Pese a sus fallos en la red y pese a los errores del juez de línea y, sobre todo, pese a la actitud de Rune. El danés no paró de gesticular cuando Davidovich se situaba por encima en el marcador. Mandó callar al público, celebró con efusividad, hizo de todo por sacar del partido al malagueño y al final del quinto set lo logró.
Rune vio que nada funcionaba contra el español y decidió copiar su estrategia. El danés se vistió de Davidovich para forzar el quinto set. Desde que dejó los gestos a un lado y adoptó una actitud más ofensiva en la red, todo comenzó a funcionar para él. Remontó en la cuarta manga y el último set del partido lo disputó hasta el final.
EL GLOBO DEL TORNEO.
— Tenis en Movistar Plus+ (@MovistarTenis) July 8, 2023
Lo acaba de firmar Alejandro Davidovich Fokina. #Wimbledon #LaPistaDelTenis pic.twitter.com/uDukyf8Wag
El cierre de partido fue agónico y en esa agonía se movió mejor Rune. El 'super Tie-Break' fue el culmen para el sufrimiento del español. En esos instantes finales, parecía perder lo que había tenido durante todo el partido: cabeza. Tenía todo consigo, incluso el público que no paraba de corear su nombre, pero Holger Rune demostró porque es el número seis del mundo y cerro el partido tirando de galones. Davidovich cae de la manera más cruel, esos saques de cuchara que tantos puntos le dieron terminaron de hundirle.
El malagueño se animó con ese estilo de saque cuando el super tie breake estaba 8-8. Una decisión de inconsciente que terminó de hundir al andaluz. "Hay que aceptar lo que ha pasado, me he cagado y no quería jugar ese punto", reconoció Davidovich al término del partido.