MOTONÁUTICA

Lucas Ordóñez y el pique de las lanchas voladoras: "Will Smith solo nos pide que ganemos a Tom Brady"

Entrevista con el piloto español, que conoció a su famosísimo jefe tras su paso por 'El Hormiguero'.

Lucas Ordóñez, Will Smith y Pablo Motos. /LUCAS ORDÓÑEZ
Lucas Ordóñez, Will Smith y Pablo Motos. LUCAS ORDÓÑEZ
Nacho Gómez

Nacho Gómez

Este fin de semana se disputa en Puerto Banús la cita española de las E1 Series, el circuito de lanchas eléctricas voladoras que se ha estrenado este 2024. Sus armadores son celebridades mundiales (Rafa Nadal, Marc Anthony, Tom Brady...) y el español Lucas Ordóñez pilota el equipo liderado por Will Smith.

En Relevo charlamos tranquilamente con Lucas días antes de que arranque la cita, aunque nos vemos obligados a hacer una ampliación de la entrevista por un bombazo: Will Smith, su jefe en el equipo, visitó España para participar en El Hormiguero y tuvo la oportunidad de conocerle en persona, ya que antes solo se habían videollamado.

Empecemos por ahí... ¿Cómo ha sido conocer a uno de los personajes más famosos del planeta?

En cuanto vi que El Hormiguero le invitaba puse la maquinaria para ver si conocía a mi jefe y fue todo muy bien. Todo el equipo de Westbrook, que es la productora de Will Smith están muy volcados con el equipo de las E1 Series, le buscaron un hueco a Will para que nos viéramos en El Hormiguero y fue increíble. Fueron momentos un especiales, que me saludara como se ve en los videos, con esa efusividad, fue increíble.

¿Cuál fue tu primer contacto con él al fichar por el equipo?

Fue todo una locura. En cuanto me lo dijeron, aluciné, porque yo era fan de 'El Príncipe de Bel-Air' y de todas sus películas. Realmente no me lo podía creer. En Venecia nos dijeron que querían que viniera al lanzamiento del equipo, pero no pudo porque estaba con el lanzamiento de 'Bad Boys'. Sin embargo, nos llamó por videollamada, le pudimos mostrar el trofeo, y está en redes el vídeo de nuestra conversación con él. Sara Price y yo, que somos los pilotos del West Racing, hablamos con él unos minutos y estaba muy emocionado. Nos dijo que esta temporada va a ser muy divertida, que quiere que haya una rivalidad sana y sobre todo que quiere ganarle a Tom Brady (ríe). Tenerle como jefe de equipo es una pasada y tenemos ganas de verle en alguna carrera.

¿Cómo has cambiado el asfalto de Le Mans por lo que está llamado a convertirse en el futuro en uno de los circuitos de referencia de la velocidad en el mar, las E1 Series?

Los que me conocen saben que soy un loco de la adrenalina y la competición. Tras el COVID, mi carrera deportiva en el mundo de los coches se quedó un poco estancada. Había estado trabajando como piloto de fábrica después de ganar la competición de Gran Turismo en 2008. Cuando se cerró el proyecto de Nissan, fiché por Bentley para las carreras de resistencia de coches y también hice algunas carreras con BMW en Alemania. Sin embargo, en 2020 llegó el COVID y todo se paralizó. Los contratos en el mundo del motor dieron un giro de 180 grados. Empezó a llegar gente joven con presupuesto y patrocinadores, y los pilotos con experiencia, pero sin apoyo económico, nos quedamos un poco en el paro. Me dediqué estos años al Gran Turismo, el videojuego más exitoso de coches en PlayStation, y sigo trabajando como embajador y comentarista en los mundiales de Gran Turismo. Hace un año leí que Rafa Nadal entraba en el mundo de las lanchas eléctricas y empecé a informarme. Me enteré de que venía del entorno de Alejandro Agag y la Fórmula E. Como tengo amigos dentro de ese campeonato, intenté utilizar todas mis herramientas para meterme y al final conseguí que me llamaran para hacer la Academia. Me metieron en el nivel avanzado con lanchas de competición de altas prestaciones y así fue empezando la bola. Estuve luchando mucho tiempo con el entorno de Rafa Nadal para ver si me fichaban, intentando venderme, pero esa puerta se cerró antes de Navidad. Me quedé bastante chafado, pero lo entendí. El otro día estuve con Carlos Costa, el manager de Rafa, y me contó cómo funcionó todo y lo entendí desde dentro. Era un equipo francés y ficharon a un piloto francés con experiencia en lanchas de competición. Tiene su lógica. Por suerte, las E1 Series me llamaron para ir a Arabia Saudí a la primera carrera como piloto reserva. Estuve tres semanas en Arabia, hice contactos con el entorno de las E1 Series, y tuve la oportunidad de probar para el equipo de Miami de Marc Anthony. Las oportunidades fueron surgiendo. Me comentaron que había opción de que un noveno equipo entrase en esta competición para la segunda carrera en Venecia. En cuestión de un mes, el equipo de Will Smith se formó con gente del mundo de la vela con mucha experiencia. Montamos un equipazo, me entrevistaron y me ficharon en cuestión de semanas. Recién llegado a Venecia, conseguimos un podio en nuestra primera carrera.

Han salido algunos nombres en tus respuestas, pero los armadores de estos barcos son Will Smith, Rafa Nadal, Tom Brady, el DJ Steve Aoki, Checo Pérez, Didier Drogba, Marc Anthony... Son celebridades muy conocidas. Tú que has visto el circuito por dentro, ¿qué crees que les ha enganchado o cómo han conseguido atraer a personalidades tan grandes para que sean los armadores de estos equipos?

Creo que el mensaje que se quiere dar con esta competición, totalmente eléctrica, es lo que les llama realmente la atención. La imagen de sostenibilidad y el cuidado de nuestros mares es lo que quieren transmitir. Además de divertirse con la competición, tener un equipo competitivo y rivales como cada una de estas superestrellas les motiva. Quieren dar el mensaje de ser sostenibles y conscientes de que hay que cuidar nuestros mares. Trabajar en el futuro de la movilidad sostenible en el mar es algo que todos apoyan.

Vamos al tema deportivo. En el mundo de los barcos, los foils complican mucho su conducción porque no solo tienes que fijarte en la dirección y la velocidad, sino también en el control de vuelo. ¿Es igual en estas lanchas?

Sí, con las lanchas eléctricas, el equilibrio es clave. El control de vuelo es lo que hace crítico el pilotaje. Tenemos que ajustarlo para estabilizar el barco y para subir y bajar la hélice trasera. Si la hélice está demasiado en contacto con el agua, perdemos velocidad, pero si está demasiado alta, perdemos estabilidad. Además, el agua salada en Venecia, por ejemplo, afecta mucho más al rendimiento del hidrofoil. La próxima carrera en Puerto Banús será un reto, con más olas y mar. Otro factor es el dirty water o agua sucia que genera la hélice del barco de adelante. Esto afecta el rendimiento de tu hélice y genera olas y estelas difíciles de superar. La estrategia del turbo, que nos da 20 segundos de potencia extra cada 40 segundos, también es crucial. En Venecia, utilicé el turbo para adelantar al equipo de Brady, y fue espectacular.

Tú llegaste a probar un velero volador, el GC32, durante alguna Copa del Rey de vela...

Así es. Gracias a un amigo común, cada vez que estoy en Mallorca en julio o agosto, me llamaba para ver si podía ir a la Copa del Rey. Me subí en dos temporadas y fue una pasada. La primera vez que me subí en un barco de vela con foils, vi la evolución de un año para otro. El primer año, en el Norauto, al girar las boyas, tenían que apoyarse en el agua. Al año siguiente, ya hacían todas las curvas volando y la diferencia de velocidad y rendimiento era enorme. Fue increíble ver la evolución y aprender. Nunca olvidaré esa experiencia.

¿Y cómo es el hecho de enfrentarse a pilotos súper cualificados en otras áreas, pero que están todos descubriendo un mundo nuevo?

Así es, estamos todos a la par, empezando desde cero, tanto ingenieros como pilotos. Es una mezcla de competiciones de coches, vela y lanchas. Cada uno aporta su experiencia y es bonito ver cómo evolucionamos juntos. Aunque el desarrollo del barco está limitado, es interesante ver cómo cada piloto se adapta mejor o peor. Las salidas también son clave. Tenemos una cuenta atrás y estrategias con el turbo. En Venecia, mi ingeniero y yo clavamos la salida, pero hay mucho por aprender y mejorar.

Para acabar, hay otros dos pilotos españoles en el circuito: Dani Clos y Cris Lazárraga. Cuéntame un poco sobre ellos.

Cris Lazárraga viene del mundo de las motos de agua y es una auténtica crack. está en el equipo de Rafa Nadal. Durante el invierno, hablamos mucho para buscar un asiento en esta competición. Dani Clos y yo hemos sido amigos desde hace muchos años en el mundo del motor. Dani estuvo en la Fórmula 1 y luego se convirtió en mega influencer en el mundo del motor. Representa al Team Checo (Pérez) y está haciendo un trabajo increíble. Tener a tres españoles en la competición es un orgullo. Vamos a intentar luchar por el podio en nuestra segunda carrera y, por qué no, ganar en casa.