WRESTLING

Cinta de Oro: "Cuando dejé de ser Sin Cara tuve que empezar de cero tras diez años en la mayor empresa del mundo"

El luchador mexicano visitó Relevo para analizar los cuatro años que han pasado desde que abandonó WWE. Ahora pose el IOCW y desde 2023 también es promotor de lucha libre.

Cinta de Oro./Salvador Fenoll
Cinta de Oro. Salvador Fenoll
Álvaro Carrera
Salvador Fenoll

Álvaro Carrera y Salvador Fenoll

En noviembre de 2019, Sin Cara (Jorge Arias) pidió a la WWE que liberase su contrato. La compañía se lo concedió un mes después. Han pasado algo más de cuatro años y ahora Cinta de Oro, como es conocido tras esa salida, vive un momento muy completo. El mexicano, de 46 años, tiene muy clara su filosofía de vida: "Lo que siempre le digo a mis hijos es que deben disfrutar cada momento. Cuando somos pequeños queremos ser mayores y cuando somos mayores queremos ser pequeños. Hay que vivir cada instante", afirma el enmascarado en una entrevista para Relevo.

Cinta de oro habla para Relevo sobre como ha empezado desde cero. RELEVO - Salvador Fenoll

"Siempre me quedo con lo positivo y mis diez años en la empresa me sirvieron para mucho, pero obviamente en estos últimos años ha habido un cambio radical. En todo ese tiempo tenía algo garantizado, ahora debía buscarme la manera de sobrevivir de la lucha y el nombre no se queda contigo. Además, nos pilló una pandemia por el medio. Tuvimos que cambiar de Sin Cara a Cinta de oro y tuve que empezar de cero. Pero toda la situación me permitió poder pasar más tiempo en casa y, por ejemplo, poder escribir y promocionar mi libro (biográfico)", asegura el luchador, quien ahora cuenta con nuevas ilusiones. "Mi hijo mayor, de 15 años, quiere dedicarse a la lucha y ahora tenemos una conexión que antes no teníamos. Por si fuese poco, también soy promotor. Un sueño que siempre tuve, pero no pensaba que pudiese ser posible", añade.

Con su edad y una carrera tan longeva (en noviembre cumplirá 25 años como luchador profesional) hay que pensar en el futuro. Aún así, ser independiente le permite tener un calendario menos apretado, algo muy positivo. "Todavía me queda un tiempo. Quiero poder ayudar en lo posible a mi hijo. Deseo que se forme y me gustaría poder compartir ring con él formando equipo. Además, cuando diga que me voy será definitivo. No pretendo andar entrando y saliendo", afirma. En cuanto al lado profesional, Cinta de Oro también tiene claro el camino. "Organizamos en noviembre un evento y fue todo muy rápido, incluso no teníamos ni nombre, pero la acogida del público fue muy buena y la intención es ir haciendo un show cada dos meses. Me gustaría uno al mes, pero de momento no es posible. Por el momento tenemos cerrado el 14 de abril tendremos un show en León (Guanajuato, México), el 14 de julio estaremos en Guajaca (México), en septiembre tendremos evento en El Paso (Texas) por el día mundial de la lucha y en noviembre quiero festejar de esa manera mi 25 aniversario como luchador", explica.

Cinta de oro habla sobre su nueva empresa. RELEVO - Salvador Fenoll

Durante este periodo como independiente, un factor crucial ha sido el International Open Challenge World Championship (IOCW). Ha sido campeón por más de 700 días. Cedió su cinturón en noviembre de 2023 y lo recuperó tres semanas después. "Perderlo me hizo valorar mucho más lo que significaba. Reinar durante tanto tiempo te hace verlo como algo normal", afirma. El proyecto, español, le tiene como punta de lanza y él se siente también parte de él. En su último show como promotor se coronaron campeones por parejas y femenina. "Los luchadores tienen una gran emoción por lograrlo, lo que reconforta mucho. La idea es defender este cinturón en los cinco continentes para así poder decir que es mundial por completo. En la lucha libre no sucede, ya que sólo los títulos se ponen en juego en cada empresa. Eso hace que sea diferente y que los luchadores le tengan tanta estima", afirma el campeón masculino, quien defenderá de nuevo su corona ante Bobby Lee Jr. el 14 de abril.

En esta nueva vida un factor clave para Cinta de Oro también está siendo la labor social. "Cuando estaba en WWE tuve la oportunidad de visitar hospitales y poder ayudar a gente con problemas. Es muy gratificante. Cuando me ofrecieron poder hacer lo mismo en El Paso (donde reside), no lo dudé. Ir al hospital y poder visitar a niños para sacarles una sonrisa es increíble. Quizá no te conocen, pero el simple hecho de aparecer con máscara les hace ilusión. Al final del día, todos admiramos a Spiderman o Superman, pero estas cosas nos hace darnos cuenta de que los verdaderos superhéroes somos los luchadores", concluye el luchador, quien en su último show en la ciudad estadounidense invitó a las familias de varios niños que han estado hospitalizados.