El dineral que puede perder Cooper Flagg, el próximo unicornio del baloncesto, si hace caso al "un año más" que le piden sus fans
La gran estrella del baloncesto estadounidense pasa con nota el primer examen del March Madness mientras decide si se presenta al draft.

Las gradas del Lenovo Center en Raleigh, Carolina del Norte, eran una voz al unísono: "Un año más". Es lo que le cantaban los aficionados de Duke a Cooper Flagg una vez conseguido el billete a la segunda ronda del March Madness. La gran sensación del baloncesto estadounidense respondía con aplausos tras certificar la victoria de los Blue Devils sobre los Mountaneers de Mount St. Mary, a los que superó por 93-49.
Flagg había dado el susto en los partidos finales de temporada regular, con una lesión de tobillo que le obligó, incluso, a salir en silla de ruedas del duelo ante Georgia Tech, poniendo en duda su participación en el cuadro final del torneo universitario. Sin embargo, el fenómeno de Maine no tardó en disipar los interrogantes y se le vio en perfecto estado de forma, liderando una vez más a Duke, como ha hecho toda la temporada.
El ala-pívot, que ya ha ganado el trofeo al Mejor Jugador de su conferencia y que suena como posible ganador del mejor jugador de la temporada tras liderar a Duke en todos los apartados estadísticos, volvió a destacar en el triunfo de los Blue Devils con 14 puntos, 7 rebotes y 4 asistencias, números que firmó en los 22 minutos que disputó.
Cooper Flagg's first tournament game:
— Overtime (@overtime) March 21, 2025
14 PTS
7 REB
4 AST
2 BLK
He's back.
(via @CBSSports)
pic.twitter.com/WvUNKnnB5S
Flagg se despidió entre aplausos de un Lenovo Center que volverá a disfrutar del próximo unicornio del baloncesto en el duelo ante Raleigh. Un jugador que tiene en vilo a toda la NCAA y a toda la NBA con su decisión de presentarse al próximo draft. Algo que todavía no ha anunciado y que le puede costar mucho dinero si hace caso a la petición de los aficionados de Duke.
Según ha publicado Bobby Marks, analista de ESPN, la decisión de Flagg podría costarle entre 75 y 125 millones de dólares en futuros salarios en la NBA. Regresar a la universidad un año más retrasaría el inicio de su periodo de servicio con respecto a su segundo y tercer contrato en la NBA. Dado que un jugador puede optar a un contrato supermáximo al cumplir 10 años en la NBA, es importante que sea lo más joven posible al ingresar a la liga, ya que esto aumenta sus posibilidades de seguir en su mejor momento al cumplir los 10 años.
El prodigio del baloncesto estadounidense no ha tardado mucho en convertirse en líder de Duke, una de las universidades más prestigiosas del país (27-3, primeros en la ACC) que aspira a sumar un nuevo título nacional a sus vitrinas. Para ello, Flagg contribuye como mejor jugador del equipo en todos los apartados estadísticos: 19,6 puntos, 7,5 rebotes, 4,2 asistencias, 1,6 robos y 1,2 tapones. Cifras que hablan de su absoluto dominio del juego y también de su polivalencia.
Flagg es un tres por tamaño, con 205 centímetros de alto y por encima de los siete pies de envergadura. Capaz de anotar a los tres niveles, manejar el balón y generar para sus compañeros con la coordinación de un base. Se le ha visto dominar la pintura, la media distancia y tirar bien del triple, pasar el balón y su mayor virtud sigue siendo su capacidad para taponar los tiros rivales. Puede defender las cinco posiciones por atletismo y velocidad, y protege el aro como un interior. Cualidades que le certifican como el nuevo diamante del baloncesto.