Dzanan Musa se quita, por fin, el sambenito de las grandes citas
El bosnio reclama su protagonismo en la final tras ser el mejor valorado de los blancos en la semifinal.

Berlín.-Dzanan Musa aterrizó en Madrid en vuelo procedente de Lugo con el MVP de la Liga Endesa bajo el brazo. Quizás por ello se le exigía desde el inicio por encima del resto. Apenas se le daba margen a la adaptación y pronto se le colgó un sambenito entre los críticos porque no era decisivo en los partidos importantes.
Una etiqueta que, sí miramos los números, no está bien aplicada. El alero bosnio empezó rindiendo desde el principio y ya en la Supercopa de 2022, su primer título de blanco, destacó con 19 puntos y 20 de valoración. Luego, en la Copa, en el partido de semifinales que el Madrid pierde ante Unicaja fue el tercero mejor valorado en un mal día de todo el equipo.
Es cierto que en la Final Four de Kaunas sus estadísticas no acompañaron y terminó con 6,5 puntos y 2 de valoración de media entre los partidos ante Barcelona y Olympiacos. Sin embargo, el Real Madrid se clasificó para una cita en la que terminó levantando el título con Musa como uno de los más destacados en la eliminatoria ante el Partizan: 13,4 puntos y 14,8 créditos de valoración así lo atestiguan.
Esta temporada el balcánico ha vuelto a ser de los más destacados en los dos títulos nacionales conquistados por el Real Madrid (15 +17 en Copa y 13+15 en Supercopa), pero no estuvo afortunado en la serie de playoffs ante el Baskonia para sacar el billete a Berlín. Sin embargo, Musa no tardó en sacar a relucir su calidad en la capital alemana y fue el mejor del duelo ante Olympiacos con 20 puntos y 23 de valoración.
"El Real Madrid es el trofeo de mi vida, estar aquí, disfrutar de cada momento. Estoy en el mejor momento de mi carrera"
Números que le sirven para quitarse ese sambenito de jugador que no aparece en las grandes citas. "Ha sido duro por momentos. Haber vuelto de la NBA y estar con el entrenador Ataman en Efes fue un desafío. Pero aprendí mucho. Luego llegar a Lugo me ayudó a conseguir mis objetivos. Y ahora el Real Madrid es el trofeo de mi vida, estar aquí, disfrutar de cada momento. Estoy en el mejor momento de mi carrera", reconocía el bosnio en la rueda de prensa previa a disputar su segunda final continental consecutiva.
"Es bonito ser el primer equipo que puede ganar la Euroliga tras acabar primero en liga regular, pero esto es un partido. Jugamos ante un equipo increíble y por eso a palabra favorito no existe en la cancha. El Real Madrid es el club más grande de Europa y tenemos la oportunidad de repetir y estoy orgulloso de mis compañeros por poder hacer historia para este club", concluía un Musa que ya juega sin ningún tipo de ataduras, si es que alguna vez las tuvo.