Una lucha gigante pone a prueba la última transformación de Edy Tavares
El pívot, que sigue sin noticias del Real Madrid para la renovación de su contrato, quiere confirmarse como el jugador más dominante de Europa ante los 2,18 de Moustapha Fall.

Kaunas.-Edy Tavares sigue creciendo. Algo que parecía imposible para alguien de 2,22 se ha convertido en realidad en las últimas semanas. El pívot africano de 31 años ha dado una vuelta de tuerca más a su juego y por si quedaban dudas, en las últimas semanas ha demostrado que es el jugador más determinante fuera de la NBA con actuaciones que han dejado al baloncesto europeo rendido a sus pies. O casi. Falta un último peldaño.
Hace apenas 10 días Tavares aterrizaba en Belgrado nervioso y algo atenazado, como el resto de sus compañeros. Sabía que caminaba sin red. Pero ahí entendió lo que necesitaba el equipo de él. El caboverdiano se puso el disfraz de coloso y añadió el punto de madurez que muchas veces le faltaba a la hora de guardarse y no dejar a sus compañeros sin su concurso por culpa de las faltas.
Ese autocontrol fue clave en los tres partidos que el equipo madridista sacó adelante ante el Partizan. Sin Poirier, el africano tenía que estar en cancha el máximo de minutos posibles. Lo mismo ante el Barcelona. Y Tavares cumplió. Terminó los cuatro partidos sin ser expulsado, aguantando el juego físico de Leday, Lessort o Vesely y siendo él el que les terminaba por sacar de los partidos. En total 32 faltas provocadas en los últimos cuatro partidos disputados por las 12 cometidas por él en esos cuatro encuentros. Una diferencia que al final ha resultado decisiva.
"Sabía que si controlaba las faltas iba a jugar bien. Por eso lo más calmado posible cuando me hacían faltas"
Jugador del Real Madrid"Esa era una de mis preocupaciones. Sabía que si controlaba las faltas iba a jugar bien. Por eso hemos estado muy concentrados en eso, estuve lo más calmado posible cuando me hacían faltas o hacía. Intenté no exagerar demasiado para que no me pitaran", aseguraba el jugador madridista tras una semifinal en la que apenas cometió dos faltas por las nueve que recibió y que se tradujeron en 6 tiros libres anotados de los 9 lanzados.
Dos torres frente a frente
Frente al Olympiacos Tavares tendrá que volver a hacer un ejercicio de autocontrol ante uno de los pívots más físicos de la competición como es Moustapha Fall. El '5' parisino es, por tamaño, uno de los jugadores que pueden mirar a los ojos al jugador madridista. Sus 218 centímetros son un muro complicado para cualquiera. Aunque Tavares ya lo ha superado con creces en sus enfrentamientos particulares.
Las dos torres de la final de la Euroliga se han enfrentado en cuatro ocasiones desde que Fall fichó por el conjunto de El Pireo en 2021. En los seis partidos en los que se han visto las caras Tavares ha sacado ventaja de su mayor movilidad ante un pívot grande pero lento en sus movimientos laterales. Así, el jugador del Real Madrid promedia 13 puntos, 6 rebotes y 18,7 de valoración ante el gigante francés. Eso sí, el galo suma dos triunfos consecutivos, minimizando a Tavares en su último enfrentamiento donde el madridista se quedó en 12 puntos y 2 rebotes.
"Fall me lo va a poner muy difícil. Pero yo me siento bien. Hace las cosas como yo, va a ser un placer jugar contra él"
"Fall me lo va a poner muy difícil. Pero yo me siento bien. Hace las cosas como yo, va a ser un placer jugar contra él", insistió este sábado Tavares. El caboverdiano asegura que se ha sentido siempre importante. "He tenido muy claro lo que tenía que hacer. Mi trabajo principal es la defensa y el ataque es un regalo para mí, porque muchas veces no hace falta que intervenga, porque tenemos mucho talento en ataque", aseguró.
Sin noticias de su futuro
A pesar de sus grandes actuaciones en las últimas semanas, el Mejor Defensor de la Euroliga sigue sin tener muy claro su futuro. De momento, el gigante africano seguirá vistiendo la elástica blanca al menos una temporada más. Hasta junio de 2024, cuando termina su actual contrato con el Real Madrid. Sin embargo, a partir del 1 de julio del próximo año el futuro de Tavares es una incógnita. El jugador quiere seguir en el club madridista, pero por ahora las conversaciones entre el club y el jugador se encuentran en punto muerto.
Ambas partes no han comenzado a hablar sobre el futuro de un jugador deseado por más de media Europa o incluso en Dubai. Un pívot desequilibrante que condiciona el juego tanto en ataque como en defensa y al que, con 31 años, todavía le quedan varias temporadas en su 'prime' deportivo.