BALONCESTO

Javi Beirán: "Nunca he perdido la ilusión, pero a veces la negatividad te contagia"

Campeón del mundo en China 2019, el alero madrileño ha recuperado su mejor versión en el Saint-Quentin.

Javier Beirán en un partido con el Saint-Quentin. /Gregory Portelette
Javier Beirán en un partido con el Saint-Quentin. Gregory Portelette
Guillermo García

Guillermo García

Javier Beirán atiende con tiempo, paciencia y una sonrisa al otro lado del teléfono. Ha recuperado esa expresión a miles de kilómetros de su casa, tras un verano convulso en el que salió de Movistar Estudiantes sin tiempo para buscar equipo y terminó fichando de manera temporal por el Carplus Fuenlabrada. 

Allí la aventura tampoco cuajó y después de más de dos meses de trabajo en solitario, en el que no sólo trabajó el cuerpo y el baloncesto, sino que también tuvo que entrenar su cabeza, encontró la aventura de su vida. Lo hizo en el país vecino, al norte de París, en una pequeña localidad como Saint-Quentin y en un equipo que ahora lucha por ascender a la primera división francesa.

No ha sido un paso atrás en la carrera de todo un campeón del Mundo. Al revés. El propio Beirán confiesa que es una oportunidad para seguir creciendo. Y no sólo en la cancha. También como experiencia vital. Una más en alguien que tiene la mochila llena de buenos momentos y pequeños sinsabores que le han ayudado en un camino que todavía no llega a su fin.

¿Cómo ha comenzado esta aventura en Francia?

Por ahora muy, muy bien. No esperaba que fuera así de bien. No hemos perdido desde que he llegado y vamos primeros. Llegar a un sitio y no perder está bien, las semanas ganando son mucho más fáciles Todo es nuevo para mí, la liga, la ciudad, el idioma, los scouting… hace que tengas más atención y más curiosidad por todo. Estoy muy contento con la adaptación que he tenido, en parte por la ayuda de los compañeros y del entrenador. Fuera de España, siempre he sentido y ahora lo he visto, se busca otro perfil de jugador. Aquí desde el principio he empezado jugando mucho en un equipo que va arriba y entendiendo ellos mucho mi juego que es jugar mucho para los demás, siendo muy importante en la estructura del equipo, tanto en ataque como en defensa.

¿Sabías ya francés? ¿Cómo llevas el tema del idioma?

No, no. Por suerte el entrenador habla español, inglés y francés. Aquí sólo se pueden tener creo que son tres o cuatro extranjeros y el resto tienen que ser franceses y ellos sí hablan francés. Yo estudié un poquito en el cole, estoy estudiando ahora porque me encantaría poder aprenderlo, ya sea en estos meses o ya sea para el futuro. Pero el entrenador habla en inglés y yo lo hablo perfecto. Es verdad que en la ciudad no se habla mucho inglés, hay que hablar francés, pero bueno, te vas apañando como puedes, con diccionario, con gestos, con sonrisas y poco a poco. El idioma no está siendo un problema. Yo pensé que iba a ser más fácil, más parecido a España, pero es diferente. Como te digo, como todo es nuevo, pues todo me está sorprendiendo y todo me está gustando.

¿Y cómo es el Saint-Quentin?

Es un equipo pequeño. Aquí en Francia los presupuestos son públicos con una variación de hasta el 10%. Aquí se sabe lo que gasta cada equipo y según el presupuesto estamos entre el 11 y el 13 en la liga y vamos primeros. No sé si confiar en que vamos a aguantar o no, pero ya le sacamos dos victorias al Chalon, que es uno de los equipos históricos de Francia. Nosotros estamos ahí aguantando en casa. Es un lujo jugar en casa, tenemos un campo pequeño pero que se llena siempre, por lo menos este año y mola mucho además. El presidente y su mujer nos ayudan con todo. Están siendo casi unos segundos padres. porque cuando pido algo me ayudan y me lo intentan conseguir.

En una ocasión les pregunté si podían vender entradas de pie, que yo creo que en España está prohibido. Y no sabes cómo mola ver el campo lleno y encima por detrás todo el anillo de unas 400-500 de pie, que es una barbaridad. A mí me recuerdan al Saporta, que yo jugué allí cuando era pequeño. Pabellones pequeños, donde hay un ruido increíble y aquí tenemos hasta banda. En casa todavía no hemos perdido. O sea que está siendo muy bonito.

Luego la ciudad nos ha encantado. Es una ciudad pequeña, al norte, entre París y Bruselas, más o menos cerca de Lille, que es la más grande que tenemos cerca. Es bonita, con mucho art-deco. Es algo fría, aquí todavía no ha llegado el calor que ya empieza a hacer en Madrid. No sé cómo será todo un año aquí. Intento siempre investigar cosas, soy muy inquieto y bueno, intento buscar en internet y en las redes un poco qué cosas se pueden hacer. Por ahora estoy muy contento. Esta localidad es conocida también por la historia bélica, por una famosa batalla que hubo aquí entre españoles y franceses. Es una ciudad hermanada con San Lorenzo de El Escorial. Mejor un monumento, pues bueno, alguna placita en honor a esa colonia La Escorial. Siempre es bueno descubrir cosas.

"Con el idioma te vas apañando como puedes, con diccionario, con gestos, con sonrisas y poco a poco"

Javier Beirán

¿Sabían quién era Javi Beirán en el mundo del baloncesto antes de tu llegada?

Yo te diría que no. El otro día, como empezamos a ser más noticia, vino un periodista de un medio importante francés y vino un poco a preguntarme qué hacía yo ahí, que qué pintaba yo ahí, un campeón del mundo en Saint Quentin. Yo le expliqué el porqué, la curiosidad, el reto que supone. Me preguntó si creía que me conocían y le dije que algunos jugadores contra los que ya había jugado creo que en realidad no me conocen. Yo creo que la mayoría no me conocen, pero yo al final estoy viviendo el presente, no quiero escuchar ni vivir del pasado. Es verdad que soy campeón del mundo en 2019, pero yo quiero disfrutar y que se me valore por lo que estoy haciendo ahora. Y por ahora estoy contento con el resultado y, por ejemplo, con el trato de los árbitros. El otro día uno me preguntó que qué hacía yo, que no me conocía, que de dónde era y me felicitó porque le había gustado mucho como había jugado. Oír eso me llena de orgullo, no porque diga 'joder, qué bien que me ha dicho un árbitro que soy bueno', sino porque me veía disfrutar, que al final es lo que yo también busco. Disfrutar, ser feliz y ayudar a intentar conseguir algo muy bonito para esta ciudad.

Parafraseando a mi colega galo, ¿qué hace Javi Beirán en un equipo de segunda francesa?

Al final este año, después de Estudiantes -que fue una decisión personal que quizás pasó factura a la hora de buscar trabajo con una salida tardía por no decidirse a tiempo con tanto cambio de directiva, de entrenador, etcétera- me pesó a la hora de encontrar equipo tan tarde. No encontré prácticamente nada. Entonces empecé la temporada en Fuenlabrada que, por desgracia, no ha sido el mejor club este año. De hecho, está siendo muy random, muy convulso todo, con ese cambio de entrenador en la jornada tres. Luego me lesioné y sólo estuve los dos meses que había firmado. Al salir estuve a la espera de fichar en algún lado. Necesitaba algo que me hiciera ilusión. Lógicamente, esperando en ACB, pero no salió nada. Y bueno, pues esperando, esperando, al final ya se acercaba febrero, que antes marcaba el plazo para fichar, y quería jugar ya.

Llevaba tiempo entrenando solo y lo agradecí porque la técnica individual a mí me viene muy bien, pero llega un momento que te aburre, que lo que quieres es jugar. Sobre todo porque me veía muy bien, sin dolores. Entonces salimos un poco más al mercado. Siempre me había hecho ilusión jugar fuera de España, pero al final nunca sucedió. Salió esta oportunidad y el entrenador me ayudó en la charla y confié en que iba a ser así como me lo explicaba en cuanto a la forma de jugar, la forma de entender el baloncesto y me dije 'bueno, vamos a la aventura'. Y aquí estamos, sin pensar '¿cómo voy a Segunda de Francia? ¿Cuál es el problema?' Al revés, no puedo estar más contento.

¿Cuál fue tu primer pensamiento cuando te llama tu agente y te dice que tiene una oferta de un equipo de segunda francesa?

Lo primero que hice fue mirar cómo iban y dónde estaba la ciudad. Estoy contento por tener esas ofertas que quizás como no me habían llegado, no habíamos estado buscando. En ese momento sin equipo tuve varias de Alemania, otra de Islandia, donde me pagaban más. Pero ya te digo que no era una cuestión de dinero, era una cuestión de encontrar un sitio donde poder demostrar que estaba, o sea, que estoy a nivel competitivo alto. Y luego también estaba el hecho de salir fuera y aprender creo que me está ayudando mucho. Estoy aprendiendo muchas cosas, no solo de baloncesto, sino de la vida y de la adaptación de jugadores que para un futuro me puede venir muy bien. Esto era un paso más y un reto más para mí, que siempre me han gustado los retos y que creo que aprender cada día es muy importante.

Beirán con la afición del Saint-Quentin. Gregory Portellette
Beirán con la afición del Saint-Quentin. Gregory Portellette

¿Cómo fue la gestión de ese tiempo de espera desde que sales de Fuenlabrada hasta que hasta que aterrizas en Francia?

Lo primero fue planificar sin un futuro claro. Es decir, vamos a trabajar contando que puedo fichar en una semana o puedo fichar en dos meses. No voy a pensar si vamos a trabajar para estar preparados para fichar en X tiempo, porque no sabía cuándo iba a llegar el momento. Hablé con el fisio con el que siempre trabajo. Había que sacar algo de provecho de un parón. Luego, pues me llamaron un par de clubes de otras divisiones para ir a jugar y entrenar. Dije que no. Al lado de mi casa en Alcobendas les pedí ir a entrenar un par de días por las noches para tener esa sensación de equipo. Aparte de mi trabajo que era diario cada mañana, pues sacar un par de días extras de cinco por cinco. Lo hice para tener un poco de ritmo, con un entrenamiento de equipo.

Y luego mucha cabeza y mucha fuerza de voluntad, que creo que ha sido básico durante mi carrera. Voluntad, trabajo, constancia, sacrificio, porque hay días que quieres mandar todo a la mierda, No te digo toda la mierda y me retiro. Era más en plan 'pues hoy no voy'. Pues no. Al final tenía que poner unos horarios. Cuando eres jugador eres un poco un robot. Te dirigen y dirigen los horarios, pero ahora era yo el que me tenía que organizar todo.

Yo había vivido algo así, entre comillas porque esto es casi peor en el sentido de que yo me lesioné y estuve un año trabajando solo. La recuperación fue bastante solitaria, Digo que es peor, porque como estás bien tienes esa ansiedad de decir 'joder, cómo no voy a poder jugar aquí'. Mismamente veía al Fuenlabrada y pensaba '¿cómo no voy a poder jugar aquí?'. No es que no pudiera, es que decidieron otras cosas, otros cambios y otras fórmulas.

Lógicamente tienes ganas de jugar, pero esos días suplirlos con tranquilidad, cabeza y trabajo al día siguiente. Luego, aunque eso lo hago siempre, veía mucho baloncesto, que es lo que me gusta y cuando no juegas te da un poco más de rabia o más ganas.

¿Durante ese tiempo, en ese compás de espera, tuviste ofertas ACB?

No, no llegaron. Si no, la hubiera cogido porque para mí era un reto volver a la ACB. Es algo que me ilusiona y de lo que tenía ganas. Pero ya te digo, no salieron. Estuve cerca. Tu agente trabaja para colocarte en el mejor sitio posible, pero al final no salía la situación. Al final hay equipos que no tenían dinero o que prefirieron coger cedidos. Hubo mucho movimiento de los equipos que iban abajo, pero no salió, sinceramente. Pero bueno, siempre mantuve la calma.

El último contrato que tienes en hacer es con Fuenlabrada y es por dos meses. ¿Desmoraliza un poco recibir sólo ofertas temporales de equipos en España?

Lo entendí porque salí tarde en el mercado de verano. Y bueno, al principio sólo iba a ir a entrena. Tuve varias opciones de ir a varios equipos, pero sí que pensé que Fuenlabrada era el que más hueco tenía. Otros equipos tenían jugadores en las selecciones y pensé que cuando volvieran no tendría hueco. Nadie esperaba una temporada tan mala de Fuenlabrada. Ni yo, porque yo había firmado temporal con posibilidad de acabar el año juntos. Y bueno, al final pues cuando hay tantos problemas y cuando las cosas no salen bien, pues es más difícil todo. Desde que cambian al entrenador en la jornada tres y yo me lesiono, no hay mucha posibilidad en Fuenlabrada, no jugué minutos. No hay esa posibilidad. Sí que en un principio esperaba quedarme todo el año porque veía hueco.

Es verdad que no es algo cómodo porque siempre tienes la incertidumbre de ver qué va a pasar. Yo tenía la opción de todo el año, pero al final, con las circunstancias, ya supe lo que iba a pasar. En las últimas semanas ya no jugaba, había cambiado el entrenador que intentó apostar por otra gente. Tampoco le fue bien. Cuando hay mucho cambio también hay mucha inestabilidad y muchas cosas que no sabes muy bien cómo gestionarlas. No es algo cómodo estar un contrato temporal, pero por las circunstancias es lo que me tocaba. Entonces ahora pude firmar hasta final de temporada, que es más tranquilo.

En ese tiempo, desde que tú ya te ves fuera de Fuenlabrada y que no se va a cumplir el año completo y estos dos meses y medio en los que has empezado en Francia, ¿llegaste a pensar que ya habías jugado tu último partido como profesional?

No, eso lo tenía claro que no. No sabía dónde iba a ser, pero me encontraba muy bien para para dejarlo. Yo tengo otras opciones, he estudiado, sigo formándome y haciendo cosas y eso es para para el futuro cada vez más cercano que lejano. Pero no así y menos encontrándome bien además. Me lesioné el tobillo y estuve un mes y medio, pero ya no me duele nada al levantarme, no me duele nada al entrenar y lo que me gusta es jugar y disfrutar. El año pasado en la Final Four jugué una muy buena Final Four y el año anterior en Gran Canaria, desde que volví conseguimos semifinales de Eurocup y entrar en playoffs después de una mala primera vuelta. O sea que las cosas no se olvidan. Simplemente fue mal 'timing'. Me salió mal la jugada de Estudiantes que decidí yo y ya está. Pero bueno, aquí otra vez estoy viendo el tipo de jugador que soy.

"Hay días que quieres mandar todo a la mierda"

Javier Beirán

¿Por qué a veces parece que pesa tan poco esa etiqueta de campeón del mundo, como les está pasando a los Hernangómez o a ti? Lo que debería darte pedigrí y que la gente se pegara casi por ti, parece que cuesta encontrar equipo o entrar en rotaciones.

Sí, no sé si a lo mejor se piensan que que ya está, como que ya está, que ya no tienes ese hambre y piensas 'joe, vaya tontería hay que escuchar'. Mira si tengo hambre que estoy en Francia para intentar subir a un equipo que hace dos meses ni me iba ni me venía.

Pasados los meses, ¿qué ocurrió con Estudiantes?

En Estudiantes hay mucha gente que opina, mucha gente que está ahí metida y no se consiguió el ascenso. Quizás desde el principio lo vendimos mal al decir: "Hay que subir sí o sí". Lógicamente hay que subir. Estudiante siempre va a tener que tener esa meta, aunque tenga 50 céntimos de presupuesto, porque es un equipo que tiene que estar en ACB. Pero lo vendimos demasiado, vendimos demasiado que éramos el rival a batir. Luego llegó Granada, un equipo con mucha experiencia en LEB e hizo un muy buen campeonato y consiguió subir directo. Y en la Final Four por circunstancias, que no pudimos jugar en casa, porque no habíamos planificado bien o no habíamos pensado en esa posible Final Four y el WiZink estaba ya lleno. También llegó Marc Gasol que no estaba en los planes de la LEB Oro en diciembre y cambió un equipo que estaba en descenso prácticamente y lo metió en playoffs. Y en una final con el campo a reventar, perdemos por poco.

Al final hubo mucho caos en Estudiantes por no subir, cambio de entrenador... Al mismo entrenador le dicen que espere y no puede esperar porque al final hay trabajos que coger, familias, y termina escogiendo Coruña. Hablas con ellos y no sabes muy bien quién va a seguir, quién no, cambió al presidente… Todo eso retrasaba las cosas. Yo quería seguir, yo quería intentar seguir luchando por por lo que me había movido a segunda. Al final entra un entrenador nuevo que quiere cambiar cosas y decide hacer otra planificación y no contar conmigo. Lógicamente no me sentó bien. No me gustó, pero cada uno organiza y planifica como sea, porque veía que claramente les podía ayudar en muchas cosas y más conociendo la liga ya un año más. Al final no salió y ya era un poco tarde, con muchos equipos cerrados en ACB y fuera de España.

Recordando también otra etapa anterior, ¿cómo recuerdas xlo que sucedió en Gran Canaria? 

Lo recuerdo como una piedra más en el camino. Las cosas no han sido fáciles para llegar. Hay veces que las cosas no son como son, ni como te mereces, pero tú tienes que seguir luchando. Lo recuerdo como una medalla muy grande para mí. Es decir, lo conseguí. No era una pelea personal. Es más que lo conseguí porque no me rendí. Trabajé en ese momento también yo solo por mi cuenta y volví genial y volví otra vez disfrutando y jugando a un nivel de los mejores de mi carrera. Y eso es con lo que me quedo. Una situación fea, difícil, complicada que no era ni justa, ni merecida, ni entendible. Una vez piensas esas palabras, bueno piensas 'esto es lo que hay, ¿qué puedo hacer?' Pues trabajar, seguir haciendo lo que he hecho siempre, estar con mis compañeros, ser buen compañero, buena persona y trabajar, trabajar, trabajar. Volví a jugar después de un tiempo y las cosas fueron muy, muy bien.

Dices que no fue justo ni entendible, pero, ¿por qué se llega a esa situación? 

Cuando las cosas no van bien siempre se toman decisiones erróneas o complejas y en ese momento ya había habido algún problema. Bueno, más que algún problema, algún jugador que no encajaba. Habíamos empezado mal con un equipo supuestamente caro y no funcionaba. Ya sea porque no encajan los jugadores, ya sea porque no encaja al entrenador o el rol o la mezcla. Eso es el baloncesto. De un día para otro el entrenador decide apartarme del equipo de una forma un poco drástica. Era una decisión de un día para otro con unos motivos que no compartía ni compartían mis compañeros. Pero bueno, fue su decisión. No sé si le salió bien. A nivel de resultados no. No sé si pensó que yo iba a cambiar algo. Yo soy la misma persona y mis compañeros me apoyaron y fue lo mejor. El apoyo del deporte, de compañeros, de otros equipos, increíble.

Los resultados no acompañaron. Quizá si hubieran ganado otro gallo hubiera cantado, pero no acompañaron nada y a la vuelta todo fue muy bien. Fue feo en el sentido de vivirlo. Fue difícil. Pero ya te digo que es algo de lo que me siento orgulloso de haber superado igual que superé la lesión de rodilla, que también fue muy duro para mí.

Javi Beirán.  Gregory Portellette
Javi Beirán. Gregory Portellette

Después de esos sinsabores, ¿este paso a Francia te ha hecho recuperar la ilusión por el baloncesto?

Nunca la he llegado a perder porque me encanta. Pero sí que es verdad que a veces esa negatividad, toda esa tristeza, te puede contagiar un poco. Y esto es como aire nuevo, aire fresco. Estoy aprendiendo cada día. Y eso es muy bonito, ya no solo del baloncesto, sino de la vida. Creo que eso es muy guay porque siempre es algo interesante intentar irte a dormir con algo nuevo cada día. Al final también es otro baloncesto y hace que aprendas otras cosas. Más que recuperar la ilusión te da un chute de energía.

Todo eso va unido a las ganas que tengo de ayudar, de jugar, de demostrar a la gente, a mí mismo que estoy a un nivel alto y que aquí estamos jugando por acabar primeros en una liga muy, muy física. Además también era un reto para mí. Al principio tenía no miedo, pero sí dudas. Esta es una liga física muy rápida, muy diferente a la LEB Oro y a un nivel de exigencia físico alto y yo venía de dos meses sin jugar. Y desde el día uno, a pelearme con ellos y sin ningún problema, como cuando mejor he estado jugando en Europa con Tenerife y Gran Canaria.

¿Cuánto carrete te queda en la cancha?

Paso a paso, porque al final son las circunstancias, los retos, las oportunidades, la familia, las decisiones personales... Son muchas cosas las que tienes que poner en la balanza y tienes que valorar. No eres tú solo el que te vas por cualquier lado jugando. Ahora ya son más cosas las que tengo en la mochila que te hacen pensar de otra forma. Entonces, vamos a esperar. Aquí llegamos un poco rápido y nos dijeron si había necesidad de firmar otro año opcional. Yo les dije que no, que yo quería vivir esto y ver cómo salen las cosas. No me quería atar a nada, no por miedo ni nada, porque es que no sé. No sé si quiero volver a España, si quiero jugar en ACB, si sale la oportunidad y si subo, por qué no, jugar la liga francesa que es una liga fuerte, cada vez mejor. Además ahora mismo aquí está la estrella que todo el mundo sigue y que es una locura.

Ya te digo, esperando un poco viviendo el presente porque es muy bonito, con un reto chulo por delante y opción de ser primeros. Y luego ya veremos el verano, ¿no? Al final me ha abierto mercado, que también es algo muy importante. Me he abierto una puerta que me puede me pueda ayudar para el futuro, valorando luego todas las otras cosas.

¿Qué importancia tienen las Ventanas en la carrera de Javier Beirán?

Pues muchísimo. Gracias a las Ventanas, estuve muy cerca de ir a un europeo cuando mejor estaba y me lesioné. Han sido la oportunidad de que nos han dado de acercarnos a una generación de oro y que se viera que éramos capaces de aportar otras cosas a ese equipo y que el entrenador también nos conociera más de cerca. Al final no es lo mismo entrenar que verte en el rol del equipo y ver cómo funciona todo eso. Desde el principio nos abrieron las puertas de la Selección. Fue un reto que nadie esperaba. En España, en general, el nivel medio es alto y por está sufriendo menos en las Ventanas. Pero no es para quitar méritos. Estos 40 jugadores que forman la selección, son capaces de jugar a un alto nivel y clasificar a España normalmente incluso antes del último partido. Y a mí me abre las puertas a esa pequeña oportunidad que nos ganamos de poder estar en ese verano en el Mundial de 2019. Y eso es algo muy bonito. Lógicamente era estar en un torneo de alto nivel internacional sin esperar el final, tan bonito y tan de película que tuvimos.

"En Estudiantes hay mucha gente que opina, mucha gente que está ahí metida y no se consiguió el ascenso. Quizás desde el principio lo vendimos mal"

Javier Beirán

¿Cómo va la faceta de streamer?

Hago una vez al mes más o menos con la Federación. Un programa para hablar con algún compañero. Normalmente he hablado con gente con la que tengo más trato para que sea algo más informal, más cercano. No se me da mal porque no tengo problema para hablar en público. Aparte que estudié periodismo, es algo que se me da relativamente bien y que quiero seguir aprendiendo porque nunca sé cómo voy a acabar.

El Beirán periodista, ¿qué pregunta le habría hecho en esta entrevista?

No sé. ¿Con qué acabarías siendo feliz esta temporada?

¿Y la respuesta, cuál sería?

Lógicamente subir y seguir disfrutando y aprendiendo y aprovechando esta oportunidad que me ha salido a los 35 años.