FINAL LIGA ENDESA

Nikola Mirotic, un 'mártir' en el Palau que deja la pelota en el tejado del Barça

El montenegrino ha firmado dos actuaciones para enmarcar, la afición pide que se quede y él "obviamente" quiere seguir en Barcelona.

Mirotic celebra una canasta con el Palau. /ACB PHOTO/D. GRAU
Mirotic celebra una canasta con el Palau. ACB PHOTO/D. GRAU
Noelia Gómez Mira

Noelia Gómez Mira

Barcelona.- Cuando el pasado viernes por la mañana el Barça tuvo su entrenamiento matinal en el Palau todos los temas de conversación versaban sobre lo mismo. Nikola Mirotic salió el tercero a la pista, saludó con un "hola" y se puso a entrenar como si nada. Allí, a sólo unos metros, sentado en la grada tras el banquillo estaba el director general de la sección de baloncesto del Barça, Juan Carlos Navarro. Serio, concentrado, mirando el entrenamiento del equipo, quien fuera La Bomba como jugador no iba a tardar mucho en confirmar públicamente por parte del club que la bomba Mirotic había estallado: el montenegrino no seguirá la temporada que viene.

Mirotic reconoce que quiere quedarse en Barcelona. ACB

Las noticias ya corrían desde la tarde anterior. La misma en la que el propio Mirotic contó a Mundo Deportivo lo ocurrido y mostró su desacuerdo con la decisión. Pero, ¿cómo iba a reaccionar el Palau? ¿Mostraría su rechazo a la postura de su capitán? Nada más lejos de la realidad. La afición culé aplaudió como nunca a un Mirotic que, por su parte, también respondió como nunca y calló todos los rumores.

El montenegrino dio un recital después de haber cancelado una entrevista con RAC1 esa misma mañana. No quería hacer más ruido. "Mirotic habla en la pista y el Barça da el primer golpe ante el Real Madrid", se tituló la crónica de Relevo sobre lo ocurrido. Pero lo cierto es que aquello había sido posible gracias a una persona: Sarunas Jasikevicius.

Si hay algo que caracteriza al entrenador del Barça es su carácter. Como se diría en mi pueblo: a Saras no le rechista ni Dios. Él manda y él decide. Y punto. Por eso en noviembre se vio aquella imagen en la que el propio técnico acabó expulsando del banquillo a uno de sus jugadores, a Kalinic, al considerar que no había tenido la actitud que debiera al salir a jugar.

"Lo de Kalinic lo vamos a manejar de manera interna", dijo entonces Saras Jasikevicius al ser preguntado. Y, claro, si uno lo compara con lo de Mirotic ha pasado todo al revés, pues ha sido el propio jugador el que contó el jueves públicamente su situación. ¿Y esto gustó a Saras? Seguramente no. ¿Cómo va a ser del agrado de un entrenador que su capitán suelte una bomba así 24 horas antes de empezar una final? Es impensable. Y eso generó una duda: ¿jugará Mirotic? Pero esta no tardó en despejarse: sí y siendo parte del quinteto inicial.

Aquello puede parecer una mera curiosidad, pero no es así. Jasikevicius, para bien o mal, no da puntada sin hilo. Y él, que tanto ha estado (y está) señalado por el club y que al perder en la Copa o en semifinales de la Euroliga ya le habían invitado a enfilar el camino de salida, ha dejado claro que su apuesta sigue siendo el montenegrino. Y, por ende, en cierto modo también deja ver su apoyo hacia él.

"El Palau está apoyando a Niko [Mirotic] como a cualquier otro jugador, aunque aNiko un poco más porque sabemos de la dificultad de su situación y lo más importante es cómo estamos respondiendo en la cancha y Niko mismo, que está respondiendo muy bien. Hay que quedarse con eso", reconoció Jasikevicius tras el primer partido en el que el montenegrino había firmado 14 puntos, siete rebotes, una asistencia y un tapón para alcanzar el 21 de valoración.

Mirotic pasa la pelota al club

Aquella actuación dejaba clara tres cosas: la primera, que pese a todo, Mirotic estaba mentalmente como tenía que estar para jugar y bordarlo; la segunda, que aquel dicho de que el ala-pívot no cuajaba buenas actuaciones en partidos decisivos pasaba a la historia; y la tercera, que Saras sigue confiando en él. Y por si quedaba alguna duda, este domingo lo volvió a remarcar aún más.

Casi al igual que la mañana del viernes, aunque esta vez desde el palco, Juan Carlos Navarro, sentado en la primera fila de butacas de este, observó el partido sin casi moverse. Mientras que el resto hacían gestos de alegría, enfado o decepción, según la jugada, el director general del Barça apenas se movía. Ni siquiera cuando la afición coreaba el nombre de Nikola Mirotic y alguno que otro, como sí que ocurrió casi en masa el viernes, se giraba y señalaba para los responsables de la sección.

Y todo ello mientras que en la pista Mirotic subía aún más de nivel. 25 puntos, cinco rebotes, tres asistencias, dos robos y un tapón le hicieron firmar un 31 de valoración, una de las mejores actuaciones del ala-pívot y del Barça en un partido de importancia como este. "¿Te gustaría que se reconsiderara la decisión?", le preguntó en vestuarios la periodista de Cope Pilar Casado. "Obviamente a mí sí", contestó Mirotic con resignación a lo que añadió: "Pero como he dicho antes es algo que no depende de mí y que no tengo ningún control... Y ahí lo dejo".

Esas palabras llegaban después de que el Palau le rindiese una ovación mayúscula. Como hasta ahora no se había visto (como bien reconoció hasta el propio Jasikevicius). Y de que el montenegrino no pudiese controlar las lágrimas y acabase llorando. "Estaba llorando, claro, estaba llorando e intenté controlarme, pero es difícil. Tengo ganas de volver a salir ahora en el campo, saludar una vez más al público... Ha sido brutal. Nunca he visto un Palau así. Creo que vosotros [a los periodistas] que lleváis más tiempo viendo al equipo nunca habíais visto un Palau así, entregado al equipo, entregado a mí. Va a ser una noche mágica del Palau", reconoció el montenegrino.

La comunión que existe entre la afición y el capitán es innegable y como pocas. Por eso, Mirotic se muestra que está "agradecido a esta afición" que tanto le ha dado y también "a este club" por lo que su objetivo está claro: "Quiero darles un título". Y de momento está poniendo los mimbres para hacerlo. Todo ello mientras la directiva se ha quedado sola respecto a la decisión tomada sobre el contrato del montenegrino.

Todo apunta a que, como dijo Navarro, la decisión está tomada. Pero habrá que ver dos cosas. Por un lado, si el hecho de que Messi finalmente no regrese al club y todo lo ocurrido en el Palau son suficientes argumentos como para revertir algo que parece irrevocable. Por otro, si finalmente lo de este domingo es la despedida en partido oficial de Mirotic en el Palau o si quedará un último baile dentro de siete días.