BALONCESTO

Víctor Claver, un adiós entre lágrimas y una confesión: "No me gustaba decir que iba al psicólogo porque parecía que transmitía debilidad"

El valenciano pone el broche final a su carrera con el cariño de sus amigos y compañeros de Selección, que no se perdieron su acto de despedida en L'Alquería.

Víctor Claver en su acto de despedida./FEB | A. Nevado
Víctor Claver en su acto de despedida. FEB | A. Nevado
Guillermo García

Guillermo García

Valencia.- Por una vez, y sin que sirva de precedente, Víctor Claver se puso debajo de los focos. Acostumbrado al anonimato -difícil con su pelo pelirrojo y sus más de dos metros- el valenciano ponía el broche a sus 18 años de carrera profesional entre amigos, compañeros y entrenadores, que no quisieron perderse el homenaje a un jugador para entender los éxitos del baloncesto español, aunque su nombre no apareciese en titulares y estadísticas.

Víctor Claver da las gracias a Scariolo y la Selección.

En Valencia, en L'Alquería -la cancha donde hoy se forma la cantera del Valencia que vio crecer a Claver-, ese niño que salió del colegio Maristas y que comenzó jugando al balonmano por herencia paterna hasta que el balón naranja se cruzó en su camino. En ese momento comenzó una carrera que ahora se cierra con una Liga ACB, dos Eurocups, tres Copas del Rey, un Mundial, tres oros europeos, dos medallas olímpicas (plata y bronce) y otro tercer puesto en un Eurobasket. Un listado que merecía un acto como el que todo el baloncesto español le brindó.

Víctor Luengo fue el encargado de abrir el turno de discursos para hablar del jugador por el que empezó a ser "Luengo y dejó de ser Víctor. Es un orgullo para el Valencia que un crío criado en Maristas y en nuestra cantera haya llegado a lo más alto en el baloncesto. Incluso en la NBA ,un valenciano en la NBA. Lo que más me emocionó fueron los valores que tu familia te había inculcado y que son los mismos que ahora traslada a los suyos. Queremos ficharle para el equipo de veteranos, pero ahora te va a tocar a ti Claver, porque Víctor ya está cogido", aseguró el excapitán del Valencia entre las risas y las primeras lágrimas de Claver.

Luego llegó el turno de Sergio Llull y Ricky Rubio, compañeros en mil batallas en la Selección. "Víctor siempre aparecía para ayudar. Ha sido imprescindible. He tenido la suerte de compartir muchos años con él. Me quedo con la persona. Más allá de con el juigador porque siempre está ahí para ayudar. Eso es lo que te define. Te mereces todo lo bueno que te ha pasado", apuntaba el escolta del Real Madrid.

Claver, emocionado, al recordad a su padre.

Mientras, el base de El Masnou, regañaba a Claver por hacerle hablar en este acto. "Cuando me llamaste y me dijiste me retiro, dije 'bien, tres horitas, una paella, golf….". Y ayer me la lía. Me llama para decirme que tengo que hablar y llevo 12 horas nerviosísimo, porque tengo que hablar y el 90% de las cosas no lo podemos decir. Podemos hablar de ti como persona. De hecho puse 'discurso para Claver' en Chat GPT y no me valía. Puse soldados y vi que son las personas que mantienen la seguridad y el equilibrio. Y eso has sido tú. Una persona que hace mejor a los que le rodean". Más lágrimas en el rostro de un Claver emocionado, que rompió definitivamente cuando le tocó hablar.

El alero valenciano reconocía que se "había metido en un follón" al escribir una carta de agradecimiento en la que tuvo que hacer más de una parada para respirar, beber agua y enjugar las lágrimas. Eran muchas emociones. Fueron palabras de gratitud a todo el mundo. A todo. Sin excepción. Desde sus primeros profesores en Maristas a sus primeros entrenadores en Valencia Basket, pasando por compañeros de equipo, trabajadores del club, técnicos, la gente de la Federación y en especial a Sergio Scariolo: "Gracias por la confianza y el respeto mostrado, sobre todo en los dos últimos años. Me llevaste al Eurobasket con 20 años y desde entonces he intentado transmitir los valores de la Familia, que empiezan en la habitación jugando a la pocha", apuntaba el ya exjugador sobre una de las carreras más brillantes del baloncesto español, antes de hacer una pequeña confesión sobre su trayectoria y la necesidad que tuvo de solicitar ayuda: "Al principio no me gustaba decir que trabajaba con un psicólogo porque parecía que transmitía debilidad. Y es al revés".

El acto terminó con más lágrimas y seis minutos de discurso en reconocimiento al apoyo de su familia. De toda su familia. Claver no se dejó a nadie: amigos, tíos, primos, hermanos, su pareja Andrea, su madre, su hijo Hugo ("Espero que en el futuro encuentres algo que te llene tanto como a mí me ha llenado jugar a baloncesto") y el recuerdo emocionado a su padre con el que cerró no sólo su intervención, sino también una trayectoria escrita desde la segunda línea del frente, pero siempre con papel protagonista. Un secundario de lujo que terminó llevándose el aplauso y el reconocimiento de todos.