Catar baja los precios del ocio ante la ausencia de público
Muchas de las oportunidades de entretenimiento en Doha están vacías por el alto coste de sus entradas.

Celebrar un Mundial de fútbol es un negocio del que todo el mundo se quiere llevar su trozo del pastel. En Catar también, a pesar de ser uno de los países con más renta per cápita del mundo. Hoteles, restaurantes, festivales de música, museos… todos subieron sus tarifas y cambiaron sus condiciones para aprovechar el momento, pensando que Doha se llenaría de gente dispuesta a gastar. Después de 10 días de torneo todo el sector de la hostelería y del ocio ha reculado y ahora las ofertas se multiplican.
Las entradas a los partidos de fútbol están agotadas, pero los hoteles a un 67% de su capacidad, ya que muchos visitantes han elegido alojarse en Dubai debido a los altos precios de Catar. Esto se traduce en que todas las opciones de ocio de su capital se encuentran casi vacías.

Cuatro festivales con actuaciones diarias durante todo el mes, conciertos de artistas internaciones como J Balvin, Black Eyed Peas o Robbie Williams, decenas de fan zones por toda la ciudad con actuaciones gratuitas, museos, además de la multitud de restaurantes y clubs que se han inaugurado en Doha en los últimos dos meses. Una gran oferta de ocio difícil de llenar, como está sucediendo hasta ahora.
Por eso, tanto las empresas de eventos como el gobierno han tenido que replegar velas y bajar los precios y sus políticas de admisión. Vamos a hacer un repaso.
Las diferentes ofertas de ocio
Al inicio del Mundial los museos doblaron el precio de las entradas y empezaron a cobrar a los residentes. Desde el día de 27 de noviembre vuelven a ser gratis para las personas con documento de identidad catarí.
Los festivales de música anunciaron a bombo y platillo un gran cartel de DJ´s internacionales y entradas a 80 dólares. Hoy la admisión es gratis para chicas, parejas y para todo aquel que lleve puesta una camiseta de su selección y acceda al recinto antes de las 10 de la noche. Como dice Antonio, un aficionado español que va a estar una semana en Doha animando a España, "dentro de poco nos van a pagar por ir". Hasta el momento, el único artista que ha colgado el cartel de 'No hay entradas' ha sido David Guetta.

Zonas de aficionados con actuaciones musicales, playa, pantallas gigantes y área de restauración como Quetaifan Island, ubicada en un nuevo terreno ganado al mar a 16 kilómetros de Doha, abrieron sus puertas vendiendo entradas a 60 dólares. Una semana más tarde de su inauguración… entrada gratuita para todo el mundo. Sin condiciones.
Algo parecido también está pasando con los restaurantes. Su idea inicial era ofertar menús cerrados entre 125 y 200 euros sin alcohol, pero ante el escaso número de reservas han tenido que volver a la carta. Y, es que además de la baja ocupación hotelera en Doha se ha unido una gran ola de inauguraciones de restaurantes semanas antes del inicio del Mundial, como por ejemplo Tatel, del que son socios deportistas como Rafa Nadal y Pau Gasol.