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La vida de una psicóloga en la mayor cita del deporte: "Sería un éxito que a mí no me requieran en plan estado de alarma"

Tamara Arroyo, psicóloga deportiva y clínica, está en París para ayudar a los deportistas a cuidar el aspecto mental antes de la gran competición.

Tamara Arroyo durante un coloquio./Tamara Arroyo
Tamara Arroyo durante un coloquio. Tamara Arroyo
Guillermo García

Guillermo García

Tamara Arroyo sabe bien lo que es el deporte de alta competición. Durante años ella misma lo vivió en sus carnes en la disciplina de baile deportivo y sabe lo que requiere. Y no sólo desde el punto de vista físico. Ahora lo ve desde otra perspectiva. Como psicóloga deportiva y clínica, hoy ayuda a los deportistas que están en la cita olímpica de París ha encontrar las mejores condiciones mentales para afrontar una competición tan importante como son unos Juegos.

Aunque eso es algo que ella intenta evitar desde el primer momento cuando trabaja con sus deportistas, minimizar la competición, normalizarla. Aunque sean los Juegos. "Esta competición no tiene nada diferente a lo que yo hago en un entrenamiento. No hay que dotarlo de un halo de maravillosidad porque es una Olimpiada. Yo le quito incluso la palabra. Hablo siempre de ejercicio o de partido. Evito muchas veces la palabra Olimpiada, o superprueba o hablar de que es la prueba más decisiva de nuestra vida".

Tamara no distingue a la hora de trabajar con los deportistas por cuidar la mente antes de competir. Todos los torneos son iguales y todos los atletas necesitan la misma atención. Un trabajo que se basa en tres patas: "Calma, concentrar y confianza en uno mismo. Las tres. Calma es estar en un estándar de activación, que me permita competir como yo sé. Concentración es cerrar mi foco y llevarlo donde tengo entrenado que lo tengo que llevar, si es interno, si es externo, si es amplio…, que eso lo hemos hecho ya en consulta lo hemos entrenado y sabemos hacerlo, que mi atención y mi concentración estén donde tengan que estar. Y el último es recordarme lo que yo sé hacer, cómo lo sé hacer. Yo soy esto, sé hacer esto, estoy delante de, por ejemplo un potro, es un potro como el que tengo en el CAR, lo he saltado 10.000 veces. Esta solo es la 10.001".

"Cuidar el físico está fenomenal, pero la mente también es fundamental a la hora de conseguir una medalla"

Tamara Arroyo

Pequeños vericuetos mentales o estrategias para enfrentarse en condiciones a una competición en la que están puestos todos los ojos del mundo. Algo que puede suponer una gran presión para los hombros de los deportistas. Aunque hay un aspecto que sorprende, como señala Tamara en conversación con Relevo. "Una de las cosas que más puede afectar es el tamaño del recinto. Tú al final tienes que estar concentrado en tu zona de confort, pero es que miras arriba y ves aquellas gradas, todos los medios, todo el mundo acreditado, todos los equipos con su equipación y te sientes ahí tan pequeño en un entorno tan grande. Y claro, tiene sentido".

Ese es el trabajo previo a una competición, pero ¿y durante los torneos, cuál es la labor del psicólogo? ¿Cómo puede ayudar más a un deportista a enfocarse en su trabajo? "A mí me gusta mucho estar sin estar. Es decir, yo he hecho un buen trabajo y el deportista ya ha entrenado, hemos trabajado y hemos conseguido lo que queríamos conseguir, pues para mi sería sinónimo de éxito que no me requirieran en muchos escenarios en plan estado de alarma. Estoy sin estar, incluso intervenir poco con el deportista. A lo mejor intervengo indirectamente con un técnico, con una entrenadora. Pero para mí es buena señal que en los Juegos no tenga que correr".

"Mi trabajo está hecho prácticamente. Nosotros tenemos en cada caso un plan precompetición con el que somos súper minuciosos y eso es lo que yo ahora, en estos momentos, me encargo de citarlo. Nos reunimos, repasamos el plan de acción y no salirnos de ahí. O salir lo mínimo posible. Es decir, que tus nervios no te lleven a hacer conductas que tú no tienes entrenada o a que no tomes decisiones que no tienes probadas".

El cambio de paradigma

Figuras como la de Tamara se han convertido en habituales en el entorno de los deportistas de élite. No obstante, la preparación mental tiene la misma importancia a la hora de afrontar una competición como la física. "Mi llegada aquí a los Juegos es más para el soporte a bastantes deportistas que llevo de diferentes disciplinas", comenta Tamara sobre su presencia en París y el cambio que ha dado el deporte a la hora de entrenar también el aspecto mental.

"Muchos deportistas ya pueden decir 'mi rendimiento ha cambiado drásticamente no sólo por ir a entrenar, sino por tener mi mente en un estado que me permita entrenar como yo sé o que me permita competir como yo puedo", reconoce Arroyo sobre lo que ha cambiado el aspecto del trabajo mental a la hora de la competición. "Esto al final se verá como un deportista que acude al fisio. No solo cuando tú tienes una lesión, que no puedes hacer deporte, acudes a él, sino que haces mantenimiento, evaluación, para programar bien las cargas de entrenamiento tengo que saber cómo está mi adductor, si voy a poder o no voy a poder entrenar hoy. Al final, por ejemplo, es básico que digan que en una federación hay un fisio y un psicólogo o una psicóloga. Tú puedes tener el aductor perfecto, pero si no estás concentrado o no estás equilibrado mentalmente, no vas a poder jugar igual. Eso está claro. Muchas veces se nos olvida que el físico está fenomenal y que te ayuda, pero la mente también es fundamental a la hora de conseguir un objetivo como puede ser una medalla".

Simone Biles antes de su primera jornada en París. Reuters
Simone Biles antes de su primera jornada en París. Reuters

La importancia de la salud mental y la relevancia a la hora de hacer ver su importancia en el deporte profesional cambió por completo un 27 de julio de 2021. Ese día Simone Biles humanizó lo que parecía un estigma. "Yo ese día lo viví con los pelos de punta. Estaba viendo en la tele y pensé 'guau, esto va hacer que la gente hable de esto'. Simone dio una lección a muchos estamentos, a muchos colectivos diferentes de la importancia que es priorizarse".

Aquel día cambió en parte la percepción que se tenía sobre los deportistas y la exigencia por parte de espectadores y críticos. Sin embargo, sigue habiendo voces contrarias a esa exposición de los problemas propios. "No creo que ser mentalmente fuerte es no quejarse. Tenemos mucha más gente mucho más jóvenes deportistas o adolescentes en general que no verán ir al psicólogo como a algo malo, sino que lo ven como algo para encontrarse mejor y buscar una solución a un problema que existe, porque la depresión no es algo nuevo, la ansiedad no es algo nuevo, tener ideas suicidas porque de repente no has cumplido todas las expectativas no es algo nuevo. Que no se hable no significa que no exista", concluye Tamara Arroyo, psicóloga y deportista. No se sabe muy bien el orden, pero sí que su función se ha vuelto fundamental en el mundo del deporte.