Shohei Ohtani, el ídolo que ha hecho enloquecer a Japón y que aspira a ganar 600 millones de dólares
El 'Babe Ruth' nipón es una especie de rock star en su país, con más de 4 millones de seguidores en Instagram.

Japón se ha echado a la calle. Instantáneas de júbilo y alegría se han convertido en habituales en las redes sociales en las últimas horas . ¿El motivo? El país del Sol Naciente acaba de derrotar a Estados Unidos para conquistar su tercer 'Clásico Mundial'. ¿El responsable? Shohei Ohtani, una estrella mediática que se ha convertido en el nuevo héroe para más de 125 millones de personas.
El jugador de Los Angeles Angels es una especie de 'rock star' en su país como demuestran los más de 4 millones de seguidores que tiene en redes sociales, siendo el deportista japonés más seguido. Sólo es una muestra de su capacidad de atracción desde el montículo. Un territorio que conoce a la perfección y desde el que se ha convertido en el nuevo héroe de su país.
Allí, en esa pequeña montaña de arena apelmazada, Ohtani se había citado con la gloria. Se había reservado para ese momento. Tenía que cerrar el partido y no le tembló el pulso. Dos primeras bolas rápidas que Mike Trout no fue capaz de alcanzar. Lo mejor estaba por llegar. Un lanzamiento curvo a 140 kilómetros por hora que dejó abanicando a su compañero en los Angels. Un 'sweeper' que eliminaba al tercer jugador estadounidense y abrochaba el tercer título mundial para Japón.

Y todo gracias a un jugador que desde su juventud fue conocido como el 'Babe Ruth' japonés. Un niño que trabajaba horas y horas en el jardín de su casa, cuando su padre volvía de los entrenamientos como jugador profesional en su país. Juntos, con su hermano mayor, padre e hijo fueron labrando un brazo que a día de hoy es de oro y que ya apuntaba lo que podía llegar a ser cuando, con 16 años, comenzó a lanzar a 160 kilómetros por hora.
Todas esas horas de trabajo se tradujeron en mejoras sustanciales en su juego, pero también en numerosas lesiones en el hombro y en la cadera. Ohtani aprendió a convivir con el dolor y las molestias y siguió preparando su brazo para lo que estaba por venir. Profesional desde 19 años, primero dominó su país y luego se lanzó a la conquista de Estados Unidos.
Firmó por los Angels en 2018 un contrato por 15 millones de dólares. Una cantidad que se duplicó la temporada pasada, en la que llegó hasta los 30 'kilos'. Sin embargo, esa cifra se puede quedar en nada si se cumplen los pronósticos que sitúan al japonés como el primer jugador que puede llegar a firmar un contrato por 600 millones de dólares. Todo antes de confirmar su estatus como estrella mundial y verdugo de Estados Unidos.
"Sólo porque hayamos ganado hoy no significa que hayamos conseguido el objetivo final"
"Es el mejor momento de mi carrera", aseguraba el lanzador de Oshu tras conquistar el Mundial con una exhibición individual. "Sólo porque hayamos ganado hoy no significa que hayamos conseguido el objetivo final. Sólo es un punto de paso. Este equipo sólo está empezando. En la siguiente Copa del Mundo, dentro de tres años, espero ser mejor jugador". Eso será dentro de cuatro años.