La motivación secreta del Real Madrid tiene nombre y apellidos
Jugadores y cuerpo técnico tienen claro que además por añadir un título más a las vitrinas blancas, quieren la Euroliga para despedir a Rudy.

Berlín.- El pasado 4 de abril Rudy Fernández anunciaba cuándo iba a parar el reloj de su carrera deportiva. Como si de un cronómetro se tratase, el alero balear verbalizaba lo que llevaba un tiempo rondando su mente y la de todo el baloncesto español, y es que al final de la actual temporada colgaba las botas. Un último servicio con la Selección en el Preolímpico y en los Juegos y la carrera del balear llegará a su fin.
"Es una palabra difícil. Ya tengo una edad y empiezo a pensar en otras cosas, en la familia. Me quedan unos meses y espero aportar lo máximo", anunció el jugador del Real Madrid en rueda de prensa. "Había hablado con el club y quería que fuera así, en rueda de prensa. Me he sentido muy querido y esto se está terminando, pero quedan unos meses para seguir disfrutando de mis compañeros. Por desgracia el deporte tiene lesiones y cuando me dañé la espalda me dijeron que podría estar 3-4 años más, pero he podido estar muchos años más. Me he sentido muy privilegiado de poder llegar hasta este punto".
Desde ese momento las palabras del balear se grabaron a fuego en la mente de todo el vestuario blanco, que quiere rendir su mayor homenaje a toda una institución en el club y en el baloncesto español. Su nombre y su apellido se convertían en ese momento en la gran motivación del equipo blanco para levantar el trofeo de la Euroliga en Berlín.
El primero en declararlo fue Edy Tavares en la previa del duelo ante Olympiacos. "Rudy es uno de mis jugadores favoritos por lo que hace en la pista y fuera, es una motivación. Voy a hacer todo lo posible porque gane la Euroliga en su última temporada", declaraba el caboverdiano antes de la cita de semifinales.
Ayer, horas antes de la gran final, Chus Mateo volvía a incidir en lo mismo cuando le preguntaron por lo que supone haber podido entrenar a Rudy, a Llull y al Chacho: "El tiempo que he coincidido con ellos sólo puedo tener buenas palabras para ellos por cómo transmiten las ganas de ganar, por cómo aprietan cuando es necesario y por cómo son capaces de entrenar pese las mil batallas que llevan y cómo llegan a los momentos clave de un calendario tan exigente con 90 partidos. Cómo han ido transformando su físico y su juego. Es para quitarse el sombrero. Me alegraría por todos si pudieramos ganar, pero me alegraría en especial por Rudy, que se retira".
"Estoy muy agradecido, pero creo que tenemos que ganar por el equipo y por la afición. Me siento muy agradecido por las palabras, pero ganamos por el trabajo que hemos hecho toda la temporada"
Rudy se ha convertido en uno de los grandes símbolos del Real Madrid y de la Euroliga. El balear de 39 años ha estado 13 temporadas en el equipo blanco con el que ha sumado 25 títulos entre los que se encuentran 3 Euroligas y 9 Final Four disputadas. Una competición en la que ha jugado 348 partidos, ha anotado 3.037 puntos, ha capturado 978 rebotes y ha repartido 832 asistencias. Números de leyenda a los que puede poner hoy un cuarto broche de oro. Por él y por todos sus compañeros, pero por él primero.
El balear apura sus últimos minutos en la máxima competición continental, pero tiene claro que si ganan no sólo será por él. "Estoy muy agradecido, pero creo que tenemos que ganar por el equipo y por la afición. Me siento muy agradecido por las palabras, pero ganamos por el trabajo que hemos hecho toda la temporada", apuntaba en la previa del gran duelo que marcará el fin de su carrera en Europa.